El consumo de alcohol y drogas: claves para hablarlo en casa

El consumo de alcohol y drogas: claves para hablarlo en casa. El consumo de alcohol y otras sustancias en la adolescencia es una de las preocupaciones más frecuentes en las familias y un motivo también frecuente en mi consulta como psicólogo de adolescentes en Sevilla.
En la siguiente publicación vamos a hablar de cómo se podría abordar este tema con nuestros hijos. Como siempre indico, no hay fórmulas aplicables para todos y habría que analizar cada caso de forma individual.
Podemos por un lado hablar de este tema antes de que ocurra como forma de prevención o podemos tratarlo una vez que nuestros hijos ya estén consumiendo. Lo ideal es prevenir si fuese posible, aunque en mi experiencia cuando los padres vienen a consulta es cuando sus hijos ya están bebiendo o consumiendo otro tipo de sustancias.
Por lo tanto, vamos a establecer qué podríamos hacer si nuestros hijos ya están consumiendo alcohol u otras sustancias.
1. No reñir para generar malestar
Lo mejor si queremos ver si podemos influir en el consumo de nuestros hijos es estar informado del mismo. Si cuando vemos o nuestros hijos nos cuentan que han consumido empezamos a reñirles o decirles cosas que son desagradables para ellos, lo que puede ocurrir es que cada vez intenten ocultar más su consumo, por lo que estaremos poco informados del mismo y tendremos menos margen de actuación. No por ello tenemos que premiar su conducta.
Entonces, ¿qué hacemos ante esto?
Lo ideal si fuera posible sería entender por qué está ocurriendo esa conducta. Es decir, poder responder:
¿Qué obtiene mi hijo con el consumo?
Esta es una de las claves que analizamos en nuestra terapia de adolescentes en Sevilla. También trabajamos la comunicación entre padres y adolescentes.
Posibles explicaciones del consumo
- Aceptación social, prestigio social, pertenencia al grupo
- Búsqueda de sensaciones
- Escapar del malestar de ciertas situaciones, relajación
- Desinhibición o perder la vergüenza (por tener dificultades con las habilidades sociales)
- Poco ocio alternativo, entretenimiento
- Dificultades sociales para decir que no
Entre otros.
2. Analizar el motivo y el margen de actuación como padres. El consumo de alcohol y drogas: claves para hablarlo en casa
Una vez que conozcamos el posible motivo del consumo, tendríamos que ver qué margen de acción como padres tenemos ante ello (a veces nuestro margen de actuación va a ser bajo).
Por ejemplo, si el motivo es el primero, es decir, sentir aceptación social, tendremos que analizar con nuestro hijo qué consecuencias podría tener para él con sus amigos el no beber. Si existe incluso un riesgo de no ser aceptado, tendríamos que ver si existen otras amistades que puedan tener otras formas de ocio. Si nuestro hijo no dispone de otras amistades, va a ser más difícil que decida aislarse socialmente en detrimento de no consumir alcohol.
Por otro lado, si nuestro hijo consume porque se encuentra en una etapa que tiende a la búsqueda de sensaciones, le podríamos proponer otras actividades que cumplan esa función que sean más beneficiosas para nosotros (por ejemplo, deporte de riesgo).
Si por otro lado nuestro hijo consume como forma de relajación, podríamos por un lado analizar qué situaciones le generan estrés y si se podría hacer algo con ello. Por otro lado, aprender formas alternativas de relajarse que sean más beneficiosas para ellos.
Si nuestro hijo consume como una forma de desinhibirse y tener mejores habilidades sociales, podríamos proponerle pequeños retos sociales para ir entrenando estas habilidades (al ir a un bar por ejemplo). O, por otro lado, apuntarle a ciertas actividades o reuniones donde puedan desarrollar estas habilidades sociales y no necesiten del alcohol para ponerlas en práctica.
A su vez, es cierto que a veces hay ciertos pueblos o lugares donde no hay mucho ocio alternativo. Si nuestro hijo consume como una forma de entretenimiento, buscar un hobby que sea incompatible con el consumo de sustancias disminuiría este riesgo de consumo (por ejemplo un deporte en el que tenga partidos los fines de semana).
Este sería un breve resumen, aunque en mi consulta podríamos indagar y trabajar el caso de forma detallada.
3. El papel de los padres como modelo
También, los padres actuamos como modelos ante nuestros hijos y una fuente importante de aprendizaje es a través de la observación.
Si por ejemplo, cuando estamos estresados nos abrimos una cerveza o nos aislamos a fumarnos un cigarro, estamos enseñando a nuestros hijos esa forma de regular nuestras emociones.
4. Detectar señales de alerta
Aunque no siempre es fácil, algunos cambios pueden indicar un posible problema: alteraciones bruscas del estado de ánimo, aislamiento, descenso del rendimiento académico, cambios en el grupo de amigos o conductas más impulsivas o agresivas.
Ante estas señales, es importante actuar desde la calma y no desde la acusación. También en terapia trabajamos más a fondo sobre cómo disminuir el riesgo de consumo de nuestros hijos adolescentes como padres-
El consumo de alcohol y drogas: claves para hablarlo en casa
Si el consumo es frecuente, hay pérdida de control, conflictos importantes o el adolescente utiliza las sustancias como forma de evasión emocional, es recomendable consultar con un profesional especializado como nuestro psicólogo de adolescentes en Sevilla.
La intervención temprana puede evitar que el problema se cronifique.
