No hago nada porque no me surgen las ganas

No hago nada porque no me surgen las ganas

En muchas personas que presentan bajo estado de ánimo y/o depresión suele aparecer la idea de: “no hago nada porque no me surgen las ganas”. Este pensamiento es muy habitual en mi consulta como psicólogo de depresión Sevilla.

A veces se piensa que es necesario tener ciertas emociones para realizar determinado tipo de actividades: hobbies, actividades en grupo o actividades que impliquen emociones como la alegría o el humor. No es así cómo funcionan nuestras emociones y conductas.

Obviamente, no hay que hacer una generalización a todos los casos y es importante analizar cada situación de forma concreta.


¿Por qué no tengo ganas de hacer cosas que antes me gustaban?

En primer lugar, hay que indagar por qué no tengo ganas de realizar cierta actividad que antes me gustaba.

Es posible que esa actividad haya dejado de atraernos porque hayan cambiado nuestros intereses o el contexto. En ese caso, se podrían explorar otras actividades que tengan componentes que nos resulten atractivos.

Ahora bien, también puede ocurrir que esa actividad nos siga gustando, pero no tengamos esas ganas iniciales para hacerla. También puede pasar que hagamos esa actividad y que no la disfrutemos como antes. Es lo que se conoce como anhedonia.


Cuando no hacer algo deja de ser algo puntual

Si ocurre de forma esporádica que un día no tenemos ganas de realizar ciertas tareas y no las hacemos, y esto no conlleva grandes implicaciones, no tendría por qué suponer un problema (aunque dependerá de cada caso).

La clave aparece cuando pasan los días y queremos realizar ciertas actividades porque son importantes para nosotros (quedar con un amigo o familiar, recuperar hobbies, hacer deporte, etc.), pero no aparecen las ganas y nos quedamos esperando a que surjan.


No necesitas ganas para empezar: no hago nada porque no aparecen las ganas

En primer lugar, es importante entender que no es necesario tener ganas para hacer algo que es importante para nosotros. Esta es una de las ideas clave que trabajo en la terapia de depresión en Sevilla.

Por otro lado, es cierto que los estados de ánimo pueden facilitar la realización de actividades. Aquí es importante comprender cómo funciona el estado de ánimo.

El estado de ánimo no cambia porque sí, aunque a veces lo parezca. Para que cambie, necesitamos exponernos a estímulos (incluidos pensamientos) que faciliten ese cambio.


La importancia de la activación ante la idea de no hago nada porque no surgen las ganas

Si estamos tristes y pasamos los días sin salir o sin hacer actividades, es poco probable que el estado de ánimo cambie si no nos exponemos a estímulos, interacciones o situaciones que puedan propiciar ese cambio.

Por eso, cuando nos encontramos bajos de ánimo y no nos apetece hacer algo, al principio es necesario hacer cosas sin ganas.

Poco a poco, esta exposición a estímulos (especialmente si son placenteros) irá modificando el estado de ánimo y favorecerá que, con el tiempo, aparezcan las ganas.


¿Y qué pasa con los pensamientos depresivos?

Si te encuentras con bajo estado de ánimo, aumenta la probabilidad de tener pensamientos que generen malestar o desagrado.

Aquí ocurre algo similar: cuando el estado de ánimo mejora, estos pensamientos tienden a modificarse. No es necesario cambiar los pensamientos antes de empezar a hacer cosas.

Por otro lado, si no empezamos a actuar y a hacer actividades importantes para nosotros, aunque sea sin ganas, es poco probable que esos pensamientos cambien en frecuencia o intensidad.

Conclusión

Si sientes que tienes dificultades para cambiar tu depresión en tu día a día, a través de nuestra terapia especializada en depresión en la ciudad de Sevilla analizaremos tu caso en concreto para entender por qué no aparecen las ganas en realizar las actividades de tu día a día y trabajaremos en ello.

Referencias: Activación conductual.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *