¿Y si hiciera daño a alguien? Entendiendo los pensamientos obsesivos

¿Y si hiciera daño a alguien? Entendiendo los pensamientos obsesivos

¿Y si hiciera daño a alguien? Entendiendo los pensamientos obsesivos. Muchas personas en mi consulta acuden porque se asustan cuando, de forma repentina, aparece en su mente una idea como: “¿Y si mato a alguien?”, “¿Y si dejo caer a mi hijo?”. Este tipo de pensamientos genera culpa, miedo e incluso vergüenza, por pensar que puedan llegar a realizarlos o por pensar que se están volviendo locos.

Como psicólogo especializado en TOC en Sevilla puedo acompañarte a entender qué te está ocurriendo.

Entendiendo los pensamientos obsesivos

En primer lugar cabe destacar que todas las personas podemos tener este tipo de pensamientos en nuestro día a día o alguna vez en la vida. Tenemos cientos y miles de pensamientos diarios, muchos de ellos nos pueden parecer absurdos.

Hay personas que indican no haber tenido nunca estos pensamientos, ahora bien, es posible que en ocasiones nos parezcan tan absurdos que ni nos acordemos porque no les hagamos caso.

Por ejemplo, el estar conduciendo y pensar ¿ Y si atropellara a esta persona’ ¿Y si me tirase por la puerta del coche? ¿Y si saliese del coche y me pusiera a gritar aquí en medio?

Es posible que en un determinado momento la persona le empiece a hacer caso porque: aparezcan con más frecuencia (por estrés, aburrimiento, etc.) o por la temática o momento vital en el que se encuentre.

Por ejemplo, una mujer me comenta en consulta que acaba de ser madre y piensa ¿Y si dejo caer a mi hijo de mis brazos? Es muy probable que esta mujer haya tenido pensamientos de este tipo en otras situaciones, ahora bien, nos empezamos a preocupar cuando el contenido de estos pensamientos puede afectar en nuestros valores o en las cosas que para nosotros son importantes.

Si estos pensamientos abracan temáticas que no son del todo importantes para nosotros es posible que no nos preocupásemos de ese modo.

Por ejemplo, una persona creyente puede llegar a experimentar pensamientos con relación a la religión y como para esa persona esto es importante, que empiece a preocuparse de por qué está experimentando esos pensamientos.

¿Por qué aparecen estos pensamientos obsesivos?

No podemos dar una respuesta universal. Como seres humanos estamos todo el día pensando y relacionando conceptos en nuestra cabeza. Muchas veces estos pensamientos cumplen una función distractora ante situaciones de aburrimiento o baja estimulación.

En ocasiones, nos sirve para escapar o distraernos de situaciones que nos son incómodas o aburridas (por ejemplo estoy estudiando y me distraigo pensando en esto). Estos pensamientos como cualquier otro tipo de comportamiento humano puede tener diversas funciones en cada caso particular.

¿Por qué se mantienen y me generan tanta ansiedad estos pensamientos obsesivos?

En muchas ocasiones lo que ocurre y veo con frecuencia en mi consulta en el tratamiento del TOC en Sevilla es lo siguiente.

Como hemos indicado anteriormente, un pensamiento puede ser un pensamiento y ya. Como tantos que tenemos. Un pensamiento no tiene que implicar que vaya a realizar el acto que estoy pensando si realmente no tengo intención de hacerlo.

Ahora bien, si cuando aparece ese pensamiento (que es algo neutro) empezamos a preocuparnos porque creemos que no debemos pensar eso, esto va a generar que cada vez que aparezca ese pensamiento yo esté más ansioso y ese pensamiento que de primeras era algo neutro empiece a asociarse con ansiedad.

Si esto ocurre, es posible que ese pensamiento que era como otro cualquiera, ya no sea algo neutro, sino que sea un pensamiento que esté asociado con ansiedad (lo que en psicología llamamos un estímulo condicionado).

Por lo tanto, en muchas ocasiones, la idea sería que si ese pensamiento ya está condicionado, es decir, que el hecho de pensar ese pensamiento genera mucha ansiedad, tendríamos que revertir esto. En consulta con técnicas como la exposición a dicho pensamiento siguiendo unas pautas muy determinadas y concretas se podría realizar.

Una parte del tratamiento en mi consulta es psicoeducar sobre la ansiedad.

El bucle de la ansiedad. ¿Qué conseguiríamos con ello?

Que ese pensamiento de nuevo se convierta en un pensamiento como otro cualquiera, es decir, que cuando aparezca no me genere esa ansiedad y no limite mi vida.

Esto es muy importante ya que si ese pensamiento cada vez que me aparece me genera ansiedad y lo que hago es evitarlo a toda costa o hacer cosas para asegurarme que no se cumpla, esto mantendrá la ansiedad asociada a ese pensamiento y aparecerá con más frecuencia. Me explico.

Imagina que soy madre primeriza y cuando cojo a mi hijo en brazos me viene el pensamiento de ¿Y si lo dejo caer al suelo? Ese pensamiento me genera ansiedad por lo que lo que hago es ponerme música y evitarlo a toda costa. Esto a corto plazo me alivia, pero a la larga mantiene la ansiedad al pensamiento.

Por otro lado imagina que cuando coges a tu hijo y te viene ese pensamiento, lo que haces es soltar a tu hijo en la cuna. Al final, mantienes la ansiedad de ese pensamiento, ya que es otra forma de no exponerte al mismo.

Otras personas tienen pensamientos en relación a sus relaciones amorosas. Estos casos son frecuentes en mi consulta en Sevilla. Os dejo más información sobre ello.

Resumen sobre los pensamientos obsesivos

Si te identificas con estas situaciones y sientes que no sabes manejar este tipo de pensamientos obsesivos, trabajar con una psicóloga especialista en TOC en Sevilla puede ayudarte a entender lo que te ocurre y aprender a gestionarlo de forma eficaz.

Recomendaciones: protocolo TOC

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