Indefensión aprendida en la depresión

Indefensión aprendida en la depresión

Indefensión aprendida en la depresión. La indefensión aprendida es una de las posibles explicaciones de por qué se mantiene lo que llamamos depresión en muchas personas. Esta idea es algo que suelo explicar a mis consultantes como psicólogo de depresión en Sevilla.

En el siguiente post hablaremos sobre la indefensión aprendida.

¿Qué es la indefensión aprendida? Indefensión aprendida en la depresión

En la década de los 70, Martin Seligman formuló una teoría muy relevante que inicialmente fue utilizada para explicar el comportamiento de los animales, aunque con el tiempo también demostró ser útil para comprender distintos fenómenos humanos, especialmente tras incorporar la teoría de la atribución a su modelo.

Seligman observó que, cuando un animal era expuesto repetidamente a descargas eléctricas de las que no podía escapar, terminaba dejando de intentar evitar el daño. Incluso si más adelante tenía la posibilidad de huir —por ejemplo, con la jaula abierta— ya no reaccionaba. El animal había aprendido a sentirse indefenso y asumía que cualquier intento de escapar sería inútil

De forma más específica, Seligman explicó este fenómeno a partir de la percepción de que no existe relación entre las acciones que realiza el individuo y las consecuencias obtenidas. Es decir, el animal aprende que, haga lo que haga, el resultado negativo será siempre el mismo. Como consecuencia, termina dejando de actuar y pierde cualquier respuesta de afrontamiento o intento de escapar. Este planteamiento constituye la base de la Teoría de la Indefensión Aprendida.

Con el tiempo, al observarse fenómenos similares en personas —especialmente vinculados a estados depresivos— la teoría evolucionó considerablemente durante los años 80 gracias a la incorporación de las teorías de la atribución y del llamado estilo atribucional. Según esta perspectiva, la intensidad de los efectos de la indefensión aprendida dependerá de cómo cada persona interprete las causas de aquello que le ocurre.

De este modo, las consecuencias serán más profundas cuando alguien atribuye la falta de control a factores estables y globales, es decir, causas que considera permanentes y presentes en todos los ámbitos de su vida. Por el contrario, los efectos tenderán a ser más leves o temporales cuando la persona interpreta la situación como algo específico y pasajero.

¿Cómo se aplica esto en personas con depresión?

Un ejemplo claro puede verse en algunos casos de dificultad para encontrar trabajo o pareja. Hay personas que interpretan su dificultad para encontrar trabajo o pareja como consecuencia de defectos internos y permanentes: “soy tonto” o “no tengo capacidad suficiente para encontrar trabajo”.

Si la persona se atribuye las cosas que le ocurren a factores internos suyos y lo ven como algo estable es más probable que tienda a ir dejando de actuar para intentar cambiar la situación, por lo que esto mantendrá su depresión.

El sentido de coherencia Indefensión aprendida en la depresión

En este tipo de ejemplos mencionados ocurre que cuando la persona obtiene algún éxito lo atribuye a factores externos como la suerte o transitorios tuve un día bueno.

Las personas tendemos a mantener un sentido de coherencia para poder movernos por el mundo. El mantener nuestra coherencia interna es bastante gratificante, debido a ello muchas personas prefieren mantener sus teorías aunque a la larga le pueda generar más sufrimiento y alejarle de lo que le es realmente importante.

Conclusión final sobre la indefensión aprendida

Si sientes que tienes bajo ánimo persistente y no sabes cómo modificar la situación, el acudir a nuestro psicólogo especializado en depresión en Sevilla puede ayudarte a comprender con exactitud que te está ocurriendo.

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