Fobia a conducir

Fobia a conducir. La fobia a conducir, también conocida como amaxofobia, es un miedo intenso y persistente relacionado con la conducción de vehículos. Para algunas personas, este temor puede llegar a ser tan fuerte que evitan conducir por completo, incluso cuando necesitan hacerlo para trabajar, estudiar, cuidar de su familia o realizar actividades cotidianas.
Me llamo Isabel Marchal, soy psicólogo en Sevilla y en el siguiente post vengo a hablar de cómo se originan y mantienen estas fobias, así como se podría proceder para disminuir el miedo.
¿Por qué aparece la fobia a conducir?
La amaxofobia puede tener diferentes causas.
Hay personas que saben identificar con claridad cómo se originó el miedo a conducir. Se acuerdan de alguna experiencia que les marcó a ellos o a alguien cercano, tener una pesadilla, ver algo en la televisión o escuchar a alguien alguna vez hablar de algún accidente.
También escuchar a veces por parte de la gente cercana a ti frases como ten cuidado al conducir, etc.
Hay otras personas que no son nada conscientes de cómo se originó este miedo. Muchas veces no tiene que ocurrir algo que consideremos significativo para que comience este miedo.
En ocasiones incluso un pensamiento pasajero mientras estamos conduciendo o fuera de la conducción puede empezar a generar ese miedo, o una imagen que se nos pueda venir a la cabeza o alguna frase de alguna persona que de primeras no le diésemos importancia, entre otros.
Ahora bien, no es necesario saber cómo se originó el miedo a la conducción para poder cambiarlo.
Lo más importante es saber por qué a día de hoy se mantiene ese miedo, ya que el pasado no lo vamos a poder cambiar, ahora bien el presente, lo que está pasando a día de hoy si se puede cambiar.
¿Se puede superar la fobia a conducir?
Rotundamente si.
Lo importante es entender por qué se mantiene el miedo e ir trabajando en esas variables.
Nadie nace con miedo a conducir. Al final es un miedo adquirido (como la mayoría de miedos que tenemos los humanos).
Es más, es cierto que los accidentes de tráfico son una de las principales causas de muerte en población joven en nuestro país, por lo que es posible que ese miedo pueda seguir estando, pero podemos trabajar en que puedas conducir sin sentir una ansiedad constante o un miedo que te paralice.
Cuando buscas en libros o internet se habla de que lo que hay que realizar es una terapia de exposición.
Realmente es así pero a veces no es suficiente.
La exposición funciona porque al ir exponiéndote al estímulo (conducir) que te da miedo, se produce en psicología un proceso que se llama habituación.
Por la mera exposición a ese estímulo, tu cuerpo se habitúa y la respuesta de ansiedad va bajando hasta llegar a ser nula o casi nula.
Este proceso ocurre en todas las personas.
Ahora bien, es importante que la exposición se realice de forma correcta, ya que si no, puedes exponerte durante meses o incluso años y que el miedo continúe.
En nuestro centro de psicoterapia en Sevilla trabajamos desde el rigor científico y explicamos todo ello en detalle.
¿Cómo se realiza una buena exposición para superar la fobia a conducir?
La exposición como decíamos es algo necesario y es importante que se cumplan unas premisas para que funcione.
Entre ellas están las condiciones de frecuencia, duración o intensidad.
La exposición tiene que realizarse con una frecuencia según indican las guías clínicas de 3 o 4 veces en semana mínimo y con una duración suficiente para que se de el proceso de habituación.
Normalmente la duración tiene que ser hasta que la ansiedad sea de 0 o al menos hasta que baje a la mitad de su punto máximo.
No sirve que cojas el coche 5 minutos y lo aparques, porque si dejas el coche cuando tienes el mayor pico de ansiedad, puedes incluso en la próxima exposición aumentar la ansiedad (esto lo explica la teoría de la incubación de Eysenck).
Por otro lado es importante cuando nos exponemos a algo que nos da miedo ir eliminando si realizamos conductas de comprobación o seguridad, ya sean motoras o mentales.
Me refiero a por ejemplo conducir con un ansiolítico en el bolsillo si eso lo haces para generar un alivio a corto plazo, hacer mantras mentales si te alivian el miedo a corto plazo, etc.
Ya que si esos rituales se mantienen el miedo también se mantendrá aunque realices las exposiciones.
A veces la exposición en la amaxofobia no es suficiente
Como siempre indico, no hay pautas universales para todo el mundo.
Siempre hay que hacer un análisis individualizado y detallado de la persona.
Hay que analizar su contexto y todas las posibles variables que puedan influir también en este miedo, ya que si no tocamos e intervenimos ahí, es posible que la exposición no sea ni necesaria ni suficiente.
Por ejemplo, imagina que hay alguien cercano que cada vez que coges el coche te indica frases sobre la conducción, imagina que cada vez que conduces tu copiloto con toda su buena intención intenta calmarte, pero quizás te genera una calma a corto plazo pero sus conductas pueden tener la función de mantener tu miedo.
Esto es algo mucho más complejo y que habría que analizar en detalle.
Ahora bien para acabar lo que si hay que entender es que los miedos se adquieren, que podemos volver a conducir y que ello no nos limite tanto la vida y que si la exposición en la mayoría de casos puede jugar un papel importante aunque a veces no es suficiente o necesario.
También es relevante analizar que coste o que consecuencias supone para ti no coger el coche.
Yo puedo desear conducir pero superar un miedo implica un coste grande.
Por lo tanto, tengo que tener motivos suficientes y relevantes para superar el miedo.
Por ejemplo, yo puedo necesitar el coche para trabajar pero si al final tengo plan b como que me pueda llevar una amiga, realmente el coste de no conducir no es tan alto para mi.
Yo puedo querer coger el coche para ir a la playa pero quizás aunque me guste ir a la playa puedo vivir feliz sin ello, entonces de nuevo si el coste no es muy alto va a ser difícil que yo cambie una conducta.
Hay personas para las cuales el coste de no conducir si es muy alto y eso le genera un gran sufrimiento.
Si sientes que necesitas superar tu fobia a conducir o amaxofobia como psicólogo Sevilla puedo ayudarte.
