¿Qué se considera un problema psicológico?

¿Qué se considera un problema psicológico? Soy Isabel, psicólogo Sevilla y vengo a hablar de qué se considera un problema psicológico.
A veces en consulta acuden personas que me indican que no saben si tienen que ir al psicólogo o no. Que a veces acuden porque creen que le puede ir bien o porque alguien de su entorno se lo ha recomendado.
En el siguiente post vamos a hablar de qué es realmente un problema psicológico y sobre cuándo se puede acudir a terapia.
¿Tengo un problema psicológico?
Un problema psicológico es un problema de comportamiento (incluimos aquí pensamientos y conductas).
Un problema psicológico se considera un problema en la medida que esa persona considera que realmente para su vida es un problema (a excepción de esto encontramos a las personas con ciertas discapacidades psíquicas o los niños, que pueden sufrir por ciertas conductas, pero difícilmente van a poder indicar que les ocurre con exactitud o que tienen que acudir a un psicólogo para resolverlo).
También existen los casos en los que los problemas empiezan a desarrollarse, pero aún no interfieren en la vida de la persona, pero si constituye un problema para su entorno.
Asimismo, podemos incluir a pacientes con psicosis que presentan un alejamiento de la realidad y que difícilmente decidirán ir al psicólogo por ellos indicar que presentan un problema psicológico.
Por ejemplo, es posible que acuda a terapia una persona que consume alcohol una vez al mes, ya que cuando consume alcohol no sabe controlarse y al final eso tiene consecuencias posteriores en su vida que no le gustan.
El alcohol es una droga muy extendida y aceptada, por lo que es posible que el verbalice esto a otra persona de su entorno y le comente que él no lo ve tan problemático. Pero para esa persona si constituye un problema ya que interfiere en su vida.
Por otro lado, podemos tener el caso de un niño que se hace pis encima con 5 años y para ese niño esa conducta puede no ser problemática, pero para sus padres si, son ellos los que consideran que si hijo tiene un problema.
Vale y si mi hijo no considera que su conducta es un problema ¿Qué hacemos con ello?
En una gran cantidad de casos los problemas de niños y/o adolescentes son problemas para los padres, pero para sus hijos no lo son o aún no lo son (es posible que no lo sean nunca o que en algún momento lo sean).
Por ejemplo, mi hijo tiene dificultades de relación social y apenas sale con amigos, pero para él eso no es un problema. Es posible que, en un futuro, para adquirir un trabajo, para resolver problemas de su día a día esa conducta si sea un problema para su hijo.
Ahora bien, imagina que los padres acuden a consulta porque no le gusta los hobbies que su hijo desarrolla, sienten que son atípicos y le aíslan de los amigos de su colegio.
Es posible que esta conducta no sea un problema para su hijo en un futuro si encuentra gente afín a él.
Como psicólogo en Sevilla estos casos son frecuentes en consulta.
Ahora bien, muchas veces realmente el cliente, el que demanda el cambio de conducta son los padres, es decir, ellos son nuestros clientes realmente.
Me gusta más la palabra cliente o consultante que paciente ya que la palabra paciente se asocia al contexto médico y se asocia con un papel pasivo de la persona que recibe un tratamiento.
En el caso de la terapia la persona adopta un papel activo.
Volviendo a lo que hablábamos, en muchos casos que los padres acuden a terapia porque consideran que su hijo tiene un problema la intervención puede implicar en la mayor parte de sesiones a los padres.
Sobre todo, cuanto menor sea la edad del niño.
Si el niño es pequeño van a ser los padres los que necesiten entender por qué se está dando esa conducta en el hijo y ellos que son su principal contexto intentar a través de las pautas de las sesiones ir modificando su conducta en casa.
Ahora bien, a excepción de los niños, es necesario que la persona quiera acudir a terapia, ya que como hablamos la terapia implica un papel activo por parte de la persona.
Muchas veces en mi consulta acuden familiares desesperados ya que consideran que un familiar suyo tiene un problema psicológico, pero el no se da cuenta o incluso aun dándose cuenta no quiere acudir a terapia.
En esas situaciones lamentablemente no se puede hacer mucho más, ya que es decisión de la persona.
Nuestro entorno dictamina también que es un problema psicológico
Nuestro entorno o contexto influye en lo que es un problema psicológico o no.
Por ejemplo, durante el COVID lavarse mucho las manos era una conducta de seguridad, extendida y que se recomendaba realizar.
En la actualidad, realizar esas conductas de higiene a vistas de los demás se pueden considerar excesivas.
Por otro lado, por ejemplo, la poligamia, tener muchas esposas, es una conducta aceptada en algunos contextos y o se considera un problema psicológico.
Al final lo importante es evaluar si la conducta le es útil a la persona para su adaptación al medio, si le es funcional a su contexto.
No todo problema necesita ir a terapia
Muchos de los problemas por los que la gente acude a consulta son problemas sociales y políticos.
Muchas personas tienen ansiedad porque no pueden llegar a final de mes, porque presentan un trabajo precario que no les permite tener tiempo libre.
Estos no son problemas psicológicos. Presentar ansiedad ante estas situaciones es algo esperable.
Lo que ocurre que como estos cambios difícilmente van a ocurrir ( al menos a muy corto plazo) tendemos a patologizar todo y a medicar o sugerir acudir al psicólogo a estas personas, trasladando el foco del problema de lo político o social a lo individual.
Si indicamos que la persona tiene un trastorno de ansiedad o depresión, parece ser que es la persona la que no se está adaptando bien a esas situaciones, cuando realmente el cambio tiene que ser del contexto en el que esa persona vive.
Nuestra terapia psicológica en Sevilla puede ayudarte a entender qué te está ocurriendo y a poder resolverlo.
