Siento que no quiero a mi bebé

Siento que no quiero a mi bebé
Mi nombre es Isabel y soy psicóloga perinatal.
Esta frase de sentir que no quieres a tu bebé la he escuchado en consulta, a veces con muchas dificultades por parte de la madre para mencionarla.
Hay que decir que si sientes esto como madre no eres la única en ello.
Por ello, en el siguiente post, vengo a hablar del vínculo con el bebé, como se origina y si es posible de modificar.
¿Qué es el vínculo prenatal?
Se han establecido diferentes definiciones sobre el vínculo prenatal.
Unas de las más conocidas es la de Cranley en 1981 que hace referencia al grado en el que la madre realiza comportamientos que representan una filiación e interacción por el hijo que aún no ha nacido.
Condón en 1993 define el vínculo prenatal como los pensamientos, emociones y conductas que la madre dirige al hijo que está por nacer (Roncallo et al., 2015).
Se ha investigado como el vínculo que presenta la madre antes del nacimiento del bebé puede ser predictivo de el posterior vínculo que la madre tenga luego con su hijo.
Ahora bien, aunque estudios muestren que la conducta de la madre durante el embarazo hacia su futuro hijo puede predecir su relación posterior, no quiere decir que esto sea determinante.
Hay muchos aspectos que pueden influir posteriormente en el vínculo que la madre presente con su hijo (más adelante hablaremos de ello).
¿Cómo se va desarrollando el vínculo prenatal?
Siento que no quiero a mi bebé. En los primeros tres meses de embarazo, realmente hay pocos estímulos físicos en el cuerpo de la madre que ella pueda asociar con la llegada de su hijo.
Por lo tanto las conductas que van realizando las madres de vínculo con su futuro hijo son más a nivel de pensamientos como pensar que estás embarazada, proyectarte hacia el futuro sobre cómo será tu hijo o el proceso de ser madre, buscar información sobre crianza, etc.
En el segundo trimestre la madre ya puede percibir estímulos que provienen del bebé en su barriga, por lo que muchas madres suelen hablar con el bebé respondiendo a estos estímulos, hacen hipótesis sobre los movimientos que experimentan dentro de su barriga, preparan ropa y habitación de su futuro bebé, eligen el nombre, etc.
Ya en el último trimestre de embarazo loes estímulos provenientes del bebé se vuelven más llamativos y hay más interacciones verbales de la madre con el bebé.
La madre prepara aún más los espacios físicos de su bebé, le cuenta cuentos, etc.
Todas estas interacciones que van haciendo las madres van generando ese vínculo con el bebe.
El vínculo se construye, no aparece solo.
Al igual que pasa en otro tipo de relaciones humanas, parece que con nuestro hijo todo va a ser más espontáneo o diferente, cuando no es del todo así. Los vínculos se construyen.
¿Qué puede dificultar el vínculo prenatal? Siento que no quiero a mi bebé
Si experimentamos dificultades para establecer el vínculo prenatal y hemos tenido menos interacciones con nuestro bebé, ese vínculo está menos construido.
Hemos desarrollado menos conductas, pensamientos y emociones con respecto a nuestro futuro hijo, por lo que lo que nos evoca nuestro futuro hijo a nivel emocional puede ser diferente que si he construido otro vínculo prenatal.
Condiciones como presentar otros problemas en tu vida, ya sean laborales, económicos, familiares, de pareja, amistades, etc., pueden hacer que experimentes mayores niveles ansiosos-depresivos y que dificulten establecer esas conductas, pensamientos y emociones dirigidas al bebé durante el embarazo.
También el haber presentado embarazos previos complicados o abortos, puede hacer que experimentes miedo, ansiedad, etc. y que ello dificulte establecer cierto tipo de conductas o pensamientos como los mencionados anteriormente.
A su vez la falta de apoyo social puede ser muy relevante a la hora de que la madre pueda presentar condiciones que favorezcan el vínculo prenatal.
A su vez ciertas reglas o ideas que tienen las madres sobre lo que deberían o no sentir durante el embarazo puede dificultar poner en marcha estos comportamientos encaminados al bebé que pueden favorecer el vínculo prenatal , lo que posteriormente podrá favorecer el vínculo posterior con el bebé.
Por lo tanto, no hay que esperar a sentir emociones de amor hacia nuestro bebé o de ilusión para empezar a hablar con el, contarle cuentos, prepara su habitación, etc.
Las emociones irán urgiendo conforme se vayan poniendo en práctica estas conductas hacia nuestro bebé.
El vínculo prenatal no garantiza el vínculo posterior
Como indicábamos, es posible que aunque experimentemos un vínculo prenatal satisfactorio para cada persona como madre, eso no garantiza el vínculo posterior con nuestro bebé.
Condiciones traumáticas durante el embarazo por complicaciones durante el mismo, violencia obstétrica por parte de los profesionales sanitarios, falta de apoyo social como se esperaba por su acompañante, etc., puede hacer del parto de la mujer una situación especialmente traumática.
Esto puede generar un rechazo hacia el bebé en un primer momento.
Ahora bien, como hablamos el vínculo es algo que se va construyendo.
Aquí es importante preguntarte ¿Qué tipo de madre deseas ser?
E ir implementando esas conductas aunque de primeras no te surjan, ya que eso irá generando de nuevo el vínculo con tu bebé e ir generando nuevas asociaciones con el mismo (asociaciones más agradables).
Hay que psicoeducar a las madres de nuevo de que aunque tu hijo ya haya nacido, es muy comprensible que no sientas amor por él, incluso que te pueda resultar indiferente o tengas sentimientos ambivalentes hacia el mismo, experimentado ciertos sentimientos a veces de rechazo.
Como decía, el amor o las emociones vinculadas al mismo se van construyendo en base a las interacciones con el mismo, y eso no solo depende de tu y tu bebe.
Sino de tus circunstancias de salud, laborales, de apoyo social, etc.
Si tu hijo tiene dificultades para dormir, o si no estás recibiendo el apoyo social que necesitas o esperabas, etc, es posible asociar todo esto con la llegada de tu bebé y que experimentes ciertos sentimientos hacia ello.
Pero eso no tiene que impedir que actúes siendo la madre que te gustaría ser y que poco a poco se vaya construyendo el vínculo que deseas con el mismo.
¿Cuándo pedir ayuda psicológica? Siento que no quiero a mi bebé
Si sientes que no estás desarrollando el vínculo que deseas con tu bebé, estas teniendo dificultades por problemas emocionales, sociales, u de otra índole, como psicólogo en Sevilla puedo ayudarte.
Isabel Marchal, psicóloga especializada em psicología perinatal.
Artículo de interés: Vínculo materno-fetal
