La guía definitiva para discutir bien en pareja

La guía definitiva para discutir bien en pareja

La guía definitiva para discutir bien en pareja. Discutir en pareja no significa que la relación vaya mal. Los desacuerdos son normales cuando dos personas con necesidades, expectativas y formas de ver el mundo diferentes comparten una vida.
La clave no está en evitar todas las discusiones, sino en aprender a discutir de una manera que proteja el vínculo.

Soy Isabel Marchal, realizo psicoterapia de parejas en Sevilla y trabajo día a día para mejorar la forma en la que discutimos en pareja.

Discutir es necesario y muchas parejas con discusiones frecuentes tienen un nivel muy alto de satisfacción en la relación de pareja.

Una discusión puede convertirse en una oportunidad para comprender mejor al otro, expresar lo que necesitamos y encontrar soluciones. O puede transformarse en un intercambio de reproches, ataques y silencios que dejan heridas.

Entonces, ¿cómo se discute de forma eficaz en pareja?

El otro día hablaba con una amiga de que es normal que no sepamos discutir bien con parejas o amigos ya que si te fijas en las películas o series, ¿Crees que la mayoría de escenas muestran formas de discutir que sirvan de modelos?

Muchas veces se callan las cosas que le molesta, otras se dicen las cosas en forma de reproches y con tono elevado, otras se expresa lo que le molesta pero se queda ahí en el aire sin ningún plan de acción concreto.

1. Elegir un buen momento. La guía definitiva para discutir bien en pareja

Para poder discutir es necesario tener tiempo para hablar y para poder pensar en soluciones.

Si estamos agotados, si estamos estresados por otros temas, si un miembro de la pareja se encuentra con los amigos en la calle entretenido, etc., no va a ser el mejor momento para discutir.

Siempre es mejor discutir en persona y salvo en casos graves o urgentes lo haremos mejor por llamada que por whatssap.

Lo ideal sería preguntar siempre a la otra parte si tiene tiempo y se encuentra en un buen momento para hablar de un tema relevante.

Si nos dice que si, pasamos al siguiente punto, si nos dice que no, es importante no dejar el tema en el aire.

Preguntaremos ¿Cuándo te puede venir bien? Y fijamos el día y hora.

Sé que en esos momentos las emociones puedan estar a flor de piel y queramos soltar ya lo que nos ocurre, si nos cuesta callarlo podemos hablar con un amigo o amiga o familiar para desahogarnos o incluso escribir en un grupo de whtasap que tengas sola el mensaje que le dirías sin mandárselo. Todo esto puede generar un alivio momentáneo (aunque esto no resuelve la situación)

2. Habla del problema, a nivel descriptivo y solo de uno en uno

Es posible y lo veo mucho en terapia que si llevamos un tiempo acumulando cosas que nos molesten tengamos un listado de cosas a cambiar.

Es importante que no empezamos a decir todas las cosas en orden de una en una ya que va a dificultar la resolución de las mismas.

Mejor ir uno por uno con cada uno de los temas.

Por otro lado, ¿Cuál es el objetivo de discutir?

¿Desahogarnos diciendo lo que nos aparezca por la cabeza o resolver la situación?

Esto tenemos que tenerlo siempre presente.

Si digo:

Siempre eres egoísta.” O ´´eres un desordenado, siempre igual´´

¿Pará que digo eso? ¿Qué quiero conseguir?

Si puedes sentir cierto alivio al soltar eso, pero ir soltando esas cosas ¿Os acerca o os aleja como pareja?

Por otro lado ¿Resuelve algo de la situación?

Por lo tanto es necesario describir la situación de la forma más comprensible posible para llegar a una posible solución.

Por ejemplo:

En lugar de eres siempre un egoísta, Oye Raúl cuando proponemos planes para el fin de semana siento que al final la mayoría de veces acabamos haciendo los que a ti te apetecen más, a mi me gustaría que añadiéramos más planes que nos gusten a ambos ¿Cómo crees que podríamos hacerlo? Y se fija un plan concreto de cambio, por ejemplo pues cada finde alterno uno elije un plan.

O eres un desordenado, siempre igual, es diferente a Oye Ana, me gustaría que hubiera más orden en la casa de tu parte. Te concreto a que me refiero. Cuando llegues a casa me gustaría que dejases los zapatos en el zapatero, cuando se acabe el rollo de papel higiénico me gustaría que lo tirases y pusieras uno nuevo… ¿Qué te parece? ¿Cómo crees que podamos hacer para que no se te olvide? Ah pues podemos las primeras semanas pegar post it, o ponerme alarmas, etc.

Esto parece algo sencillo , pero no lo es tanto.

Es difícil descomponer el problema en acciones concretas pero es algo necesario para que la otra persona nos comprenda.

No es lo mismo decir se mas cariñoso conmigo que describir que conductas quiero que realices, en qué momentos, con qué frecuencia.

Tenéis que entender que cada persona va a hablar su idioma, aunque hablemos ambos español.

Lo que para uno es ser ordenado para la otra persona puede significar otra serie de cosas.

Lo que para una parte puede significar pasar poco tiempo juntos para la otra parte puede significar otra cosa.

Nuestro centro de terapia de parejas en Sevilla suele trabajar con frecuencia en este tipo de aspectos.

3. Pasamos a la práctica. La guía definitiva para discutir bien en pareja

Yo suelo recomendar en sesión al principio tener un guión escrito. Antes de hablar con tu pareja si sabes que es posible que las emociones estallen, que os enredéis en el tema, lo más útil es tener tu petición ya escrita y concretada y tus posibles soluciones.

Por lo tanto la cuestión sería preguntar por si es el momento idóneo y pasar a leer el papel.

Tras leer el papel pasaríamos directamente a proponer soluciones.

El papel se lee directamente sin interrupciones por la otra parte y tras leerlo se pasa directamente a proponer soluciones.

Y tras proponer soluciones se cierra el tema y seguimos haciendo lo que estábamos haciendo.

Es importante hacer esto al menos al principio, ya que, en consulta suelo ver que cuando uno está hablando hay interrupciones.

También presencio que cuando una persona le expresa un cambio al otro, la otra persona intenta justificarse y de nuevo se pierden en el tema.

Resolver una discusión no toma 4 horas, cuando estamos hablando más de media hora ( y bastante me parece) de un tema ¿Estáis realmente proponiendo soluciones o estáis rumiando sobre el tema o desahogándose?

Yo hay parejas con las que pauto un tiempo determinado para discutir.

4. ¿Y si no llegamos a acuerdos?

Si no se llega a acuerdos en el momento se puede plantear un descanso y pactar reunirse en otro momento por si encontramos una solución.

Si no se encuentra en ese segundo encuentro una solución que beneficie a ambos aquí será cuestión de la pareja decidir que hacer ( o se sortea al azar, o una vez uno y otra vez otro, o se hace una lista de pros y contras para cada uno y se decide o etc).

Pero algún criterio hay que adaptar ya que sino lo que ocurre es que se saca el tema una y otra vez para ver si encontramos un punto que satisfaga  a los dos ( o a veces intentamos repetir nuestros argumentos para ver si convencemos al otro) y es ahí cuando se discute sin un final y van aumentando las frecuencias de discusiones en pareja.

Tras adoptar ese criterio guste o no, el tema ya no se vuelve a sacar más, porque de nuevo ¿Para qué vamos a seguir  sacándolo?

¿Eso a que nos lleva en la relación de pareja?

Otra cosa sería que no llegásemos a acuerdos en temas vitales para cada una de las partes y ahí será una toma de decisiones de que queremos hacer con la relación de pareja.

5. Si en las discusiones hay mucha ira o falta de autocontrol verbal

Se puede empezar a discutir por ejemplo a través de una pizarra en casa.

Por ejemplo expresar abiertamente a la persona lo que queremos de ella y las posibles soluciones de forma incluso agradable ( se puede meter un diminutivo cariñoso si lo usamos con nuestra pareja) y que cuando nuestra pareja lo vea el vaya escribiendo sus posibles soluciones también.

Esta puede ser una forma útil si de primeras nos es muy difícil sostener un solo tema de discusión sin desviarnos.

6 ¿Y si no se cumplen los acuerdos? La guía definitiva para discutir bien en pareja

Si los acuerdos de las discusiones no se cumplen nos tendremos que sentar y analizar por qué no se han cumplido y en base a ello proponer estrategias para que eso no se repita.

Obviamente tiene que haber implicación por las dos partes.

¿Cuándo pedir ayuda psicológica?

Realmente cambiar la forma en la que nos comunicamos en pareja es posible, aunque de primeras puede ser algo bastante complejo.

Como psicólogo de parejas en Sevilla puedo ayudaros a mejorar vuestra comunicación.

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