Depresión y duelo

Depresión y duelo. Perder a alguien importante es una de las experiencias más dolorosas que puede atravesar una persona. Ahora bien, cuando hablamos de duelo, no tiene que implicar solo la muerte de personas, también el alejamiento en su vida de ciertas personas ya sean familiares, parejas, amigos, hijos o incluso la pérdida o mudanza de una vivienda, trabajo, etc.
Sin embargo, en algunas ocasiones hay personas que experimentan un enorme sufrimiento hacia ese duelo y llegan a preguntarse si pueden experimentar depresión.
Como psicóloga de depresión en Sevilla vamos a hablar en el siguiente post sobre duelo y depresión.
El duelo es un proceso individual y diferente para cada uno.
El duelo es una respuesta normal humana ante una pérdida o distanciamiento hacia algo que nos importa. Muchos investigadores han estudiado mucho sobre el proceso de duelo y muchos hablan incluso de fases del duelo. Aunque puedan existir fases que puedan ser comunes en muchas personas, ya que somos humanos y aunque cada uno sea diferente vivimos en un contexto con ciertas similitudes, cada persona puede experimentar el duelo de diferentes formas. Ninguna de esas formas es mejor o más válida.
Durante el duelo, las emociones suelen aparecer en oleadas. Puede haber momentos de profundo dolor y otros en los que la persona logra disfrutar de una conversación, una actividad o un recuerdo positivo.
Muchas personas incluso tras experimentar una pérdida pueden sentir a veces algo de indiferencia y no tiene por qué de nuevo ser algo problemático. Es posible que yo por mis circunstancias vitales no tuviese mucha relación con algún familiar. Si ese familiar fallece, incluso aunque sea cercano, es posible que llegue a no experimentar cierto sufrimiento.
¿Puedo experimentar depresión ante un duelo?
En la actualidad, en los manuales de referencia de problemas psicológicos como la CIE o el DSM, hablan de la existencia de una depresión por duelo cuando pasan ciertos meses (unos dos meses).
Este tipo de manuales conciben la depresión como una afectación individual de la persona, como si la persona tuviese algo que arreglar dentro de ella.
Ahora bien. Cada vez más intentamos patologizar el sufrimiento humano. Lo cual parece hacernos ver que tenemos un problema a nivel individual, que quizás ya pasado esos dos meses yo no debería sentirme así.
Y si me diagnostican de esa depresión, es posible que en algunos casos incluso lleguen a medicarme con antidepresivos.
Es una forma de intentar anestesiar el sufrimiento que es humano y forma parte de la vida.
Es cierto que a nivel social y político, vivimos en un sistema en el cual les interesa que seamos productivos y que siga la rueda del funcionamiento social.
Cuando vivimos cierto tipo de duelos como la muerte de un familiar cercano nos dejan varios días personales, pero ¿Esos días son realmente suficientes?
¿Esos días están destinados a la recuperación emocional o a la gestión de los procedimientos que implica un duelo?
Y ante los duelos más invisibles que pueden llegar a ser más dolorosos, por ejemplo distanciamiento de una persona en vida, o de algo material, ¿Cómo conseguimos llevar nuestro día a día con ese sufrimiento?
A veces lo que podemos buenamente hacer es ir al médico, que nos receten medicamentos y que nos indiquen que el problema está en que tenemos una enfermedad mental, en este caso, depresión.
La cuestión no es que tengamos una enfermedad mental, o que algo vaya mal en nuestra cabeza, es que estamos sufriendo por algo que para nosotros es realmente importante.
No podemos patologizar todo sufrimiento humano.
¿Existen duelos patológicos?
No existen de por sí duelos patológicos. ¿Dónde está escrito cuando un duelo se convierte en algo patológico?
¿Hay una duración determinada en la cual debamos dejar de sufrir?
¿Hay una intensidad emocional que no debamos de sobrepasar?
Ahora bien, si pasan las semanas o meses y la persona no es capaz de continuar con las cosas que para esa persona es importante, quizás ahí el duelo si esté interfiriendo con la vida de una persona. Pero no en base a una definición universal, sino en base a los valores o preferencias de la persona y de cómo esa persona quiera vivir su vida.
Hay duelos en terapia que si pueden tratarse ya que la persona está teniendo dificultades para seguir con su día a día, para enfrentar cosas que para la persona son importantes, porque la persona tiene una frecuencia o intensidad de pensamientos con respecto al duelo que le cuesta gestionar.
Pero recalco que esto no indica que la persona tenga una enfermedad mental o depresión como tal, si no, que necesita ayuda para gestionar una situación esperable y humana de malestar.
Reflexión final sobre depresión y duelo
El duelo es una respuesta natural ante una pérdida de algo que nos importa.
Después de una pérdida importante, la recuperación no consiste en olvidar ni en dejar de sufrir por ello, sino en encontrar una forma de seguir adelante con el resto de cosas que son importantes para la persona.
Como psicóloga especializada en depresión en Sevilla puedo ayudarte a gestionar tu proceso de duelo si lo necesitas.
