¿Cómo informar a los hijos de un divorcio?

¿Cómo informar a los hijos de un divorcio?

¿Cómo informar a los hijos de un divorcio? Cuando una pareja decide separarse, una de las mayores preocupaciones suele ser cómo comunicar esta situación a sus hijos e hijas de la manera menos perjudicial posible. Esta inquietud refleja el interés de los progenitores por proteger su bienestar emocional y minimizar el impacto que el cambio puede generar. Para ello, puede resultar recomendable seguir una serie de pautas.

Cabe destacar que comunicar de esta forma el divorcio puede disminuir la incertidumbre, hacer su mundo más predecible, etc., ahora bien, esto no va a no conllevar que pueda implicar malestar y sufrimiento en nuestros hijos.

Como psicólogo infantil en Sevilla suelo trabajar este y otros aspectos ante separaciones o divorcios de familiares.

Pautas a informar de padres a hijos ante el divorcio. ¿Cómo informar a los hijos de un divorcio?

Es importante ofrecer únicamente la información que los menores sean capaces de comprender y la información que sea necesaria para ellos, utilizando un lenguaje adaptado a su edad y nivel de desarrollo. La comunicación debe ser sincera, evitando las mentiras, pero sin entrar en críticas o comentarios negativos sobre el otro progenitor.

El mensaje debe aportar tranquilidad y seguridad, mostrando que, aunque la situación sea difícil, ambos progenitores seguirán ocupándose de ellos.

Dependerá de cada situación pero si es posible, puede comunicar ese mensaje los dos padres juntos o si es por separado, comunicar cada uno qué se le va a decir y de que forma.

También es recomendable explicar que la separación ha sido una decisión cuidadosamente reflexionada y definitiva, evitando señalar culpables o responsabilizar a una de las partes.

Del mismo modo, es necesario informar sobre cómo se organizará la vida familiar a partir de ese momento: dónde vivirá cada progenitor, cómo serán las visitas y el tiempo compartido, así como los cambios que puedan producirse en la rutina cotidiana. Conocer esta información ayuda a los menores a prepararse y afrontar la nueva realidad con mayor facilidad.

Este aspecto es super relevante. Es importante antes de hablar con los menores intentar acordar de la forma más detallada posible cómo van a ser las rutinas a partir de ahora, qué aspectos cambiarán de su vida, etc.

La incertidumbre es algo que a todo ser humano genera ansiedad y por ello también a nuestros hijos. Por ejemplo, no es lo mismo decir algún día en semana te irás un rato con tu padre y otro con tu madre, que, martes de 16:00 a 20:00 estarás con tu madre. Ella te recogerá del colegio y posteriormente te dejará en casa.

Hay que intentar ser lo más concreto posible con el menor para reducir la inseguridad e incertidumbre en los mismos.

Es probable que los hijos e hijas necesiten hablar del tema en varias ocasiones. A medida que crecen, pueden surgir nuevas preguntas, dudas o inquietudes, por lo que deben sentir que siempre pueden abordar este asunto con sus progenitores. Asimismo, resulta fundamental que perciban el apoyo y el afecto de ambos, ya que la implicación de las dos figuras parentales favorece su sensación de seguridad.

Tras comentar toda esta información, es importante preguntarle a ellos si tienen alguna duda, que pueden hablar del tema cuando lo necesiten y no convertirlo en un tema tabú y también es importante preguntarle por sus emociones, sobre cómo se sienten y si habría alguna forma de ayudarles o apoyarlos.

También y en función de la edad de nuestros hijos, podemos plantearles sugerencias por ver si ellos tienen alguna mejor idea sobre como organizar todo y que ellos puedan sentirse más cómodos.

Si la edad lo permite, es recomendable preguntar a los hijos e hijas qué actividades o rutinas desean mantener con cada uno de los progenitores, especialmente con aquel que ya no convivirá habitualmente con ellos. Igualmente, siempre que sea posible, ambos deberían participar en los acontecimientos importantes de la vida de sus hijos, como cumpleaños, celebraciones familiares o actividades escolares, ya que esto contribuye a reforzar su estabilidad emocional.

¿Cuándo hay que comunicar esta información a nuestros hijos? ¿Cómo informar a los hijos de un divorcio?

Toda esta información es necesaria de comunicar cuando ya esté bien consensuada entre los adultos y semanas antes de que todo se vaya a llevar a cabo.

Es importante que ellos puedan predecir qué va a ocurrir y en qué momento va a ocurrir esos cambios.

Cómo comunicar toda esta información en función de la edad

Niños menores de 5 años

Lo más recomendable es ofrecer explicaciones breves, sencillas y claras. No necesitan conocer en profundidad los motivos del divorcio, sino entender cómo cambiará su día a día. Es importante explicarles quién dejará de vivir en la vivienda familiar, cuándo podrán verlo y transmitirles que ambos progenitores seguirán cuidándolos y queriéndolos.

Si van a pasar tiempo en dos hogares diferentes, puede ser beneficioso que conozcan con antelación la nueva vivienda. Visitarla antes de la mudanza e incluso preparar juntos su habitación o elegir algunos objetos para decorarla puede ayudarles a sentirse más seguros y familiarizados con ese nuevo espacio.

Este y otros temas suelo trabajarlo como psicólogo especializado en la infancia en Sevilla.

Niños de 5 a 8 años

A medida que crecen, los niños necesitan respuestas algo más detalladas y comienzan a hacerse preguntas sobre cómo les afectará la separación.

Es frecuente que, a estas edades, piensen que de alguna manera han provocado el divorcio o que imaginen que sus padres volverán a estar juntos. También pueden experimentar conflictos internos al sentir que deben elegir entre uno u otro progenitor.

Por ello, conviene recordarles tantas veces como sea necesario que la separación es una decisión tomada por los adultos y que ellos no tienen ninguna responsabilidad. Del mismo modo, es fundamental insistir en que el cariño de ambos padres hacia ellos no cambia.

Para algunos niños resulta útil disponer de un calendario visual donde puedan ver los días que pasarán con cada progenitor.

Adolescentes

Los adolescentes suelen comprender mucho mejor las razones que pueden llevar a una separación, aunque eso no significa que la vivan con menos intensidad.

Sus reacciones pueden ser muy diversas.

También es frecuente que se preocupen por las consecuencias económicas del divorcio o por cómo afectará a sus planes de futuro y a la dinámica familiar.

Aunque busquen mayor autonomía, los adolescentes siguen necesitando que ambos progenitores estén disponibles emocionalmente, mantengan una comunicación abierta y establezcan normas claras y coherentes. Sentirse acompañados y saber que pueden contar con los dos facilita una mejor adaptación a esta nueva etapa familiar.

Lo importante más allá de la relación existente entre los adultos es que haya transparencia adaptada a la edad de los menores de cómo va a ser su vida a partir de ahora y que haya coherencia y similitud en las rutinas de un hogar y del otro.

Reflexión final sobre ¿Cómo informar a los hijos de un divorcio?

Si tenéis dudas de cómo poder informar a vuestros hijos de una separación, si teméis alguna respuesta por parte de ellos de saber cómo gestionar o tenéis alguna duda sobre el proceso, como psicólogo infantil en Sevilla puedo ayudarte con ello.

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