Pautas para que tu hijo responda a tus órdenes

Pautas para que tu hijo responda a tus órdenes

Pautas para que tu hijo responda a tus órdenes. En la anterior publicación, hablamos de posibles motivos por los que nuestros hijos podrían no responder a nuestras órdenes o mandatos.

Como siempre indico, no hay una explicación universal para cada caso y siempre hay que analizar cada caso de forma singular.

Aún así vimos unas posibles explicaciones de por qué esto puede ocurrir y en el post de hoy analizaremos unas posibles soluciones a ello.

Soy Isabel Marchal, psicólogo infantil Sevilla, con número de colegiada AN11331.

1. Está concentrado en otra actividad con la que disfruta más. Pautas para que tu hijo responda a tus órdenes

Para ello lo idóneo sería siempre que sea posible que si vamos a darle una orden que no le gusta, si está haciendo algo que le gusta dejarle unos momentos para que lo finalice e incluso idealmente dar esas pautas en momentos que no esté haciendo algo especialmente interesante para él.

Con ello, lograremos que el coste o esfuerzo de hacer esa orden sea menor y por tanto que sea más probable de cumplir.

Por otro lado, si hay órdenes que se repiten en el día podrían anticiparse, es decir, indicarle a nuestro hijo en qué días y a qué horas se van a dar.

Si de repente tu estás haciendo algo que te gusta mucho y llega un estímulo en forma de orden que no te gusta y no lo preveías, la frustración será mayor, y con ello la posibilidad de hacer la orden puede que sea menor.

2. Procrastinar para demorar algo que le es costoso o no le apetece

Aquí lo ideal sería que la orden tenga que cumplirse si es viable en un rango de tiempo para que no se procrastine y no tengamos que estar constantemente repitiéndola.

Pongo un ejemplo. Hay que ducharse. Le repito a mi hijo la orden de ducharse varias veces. Mientras tanto hace una rabieta porque así demora el ducharse aunque luego se acabe duchando.

Se le indica en este caso que todos los días la ducha comienza a las 20:00 y tiene que acabar a las 20:30. Si se demora el momento de finalizar la ducha habrá una consecuencia que habrá que pactar.

Así se evita que nuestro hijo procrastine la tarea porque es algo que realmente no le apetece.

3. No ha entendido exactamente qué esperamos

Aquí es importante indicar órdenes concretas. Siempre podemos preguntarnos ¿Si esto me lo dijese un amigo o familiar, yo entendería exactamente que me está pidiendo?

No es lo mismo decir se ordenado que cuando termines de jugar pon la play con los cables enrollados en el mueble del salón.

4. Escapar de la tarea desagradable. Pautas para que tu hijo responda a tus órdenes

Es importante en este punto que no caigamos en hacer nosotros la orden que pedimos a nuestro hijo. Tenemos que ser consistentes y no caer en ello, si no nuestro hijo aprenderá que si se queja o lo deja pasar un tiempo, al final esa conducta se verá beneficiada porque ya otra persona realizará esa tarea.

5.Afecto/atención

Tendremos que analizar si en nuestro caso tenemos tiempo suficiente en el día para al menos prestar atención a nuestro hijo en algún momento concreto. Como vimos en el posta anterior, a veces los niños si se resisten a hacer una orden pueden obtener atención, a veces incluso afecto, etc.

En estos casos si se aumenta la atención a ellos en otros momentos, no requerirán hacer este tipo de comportamientos es decir postergar las órdenes para recibir ese afecto o atención.

6. Falta de motivos o consecuencias para realizar la orden

Como indicamos en el post anterior a veces el pensar que es la obligación de nuestro hijo hacer esa orden y ya no puede ser suficiente para ellos para llevar a cabo esa conducta.

Al igual que ocurre en los adultos, la gente no va a trabajar por que es lo que hay que hacer ( o al menos la mayoría) si no porque ir o no ir va seguido de una serie de consecuencias.

Por lo tanto, es importante en estos casos plantear un sistema de consecuencias ante una serie de órdenes.

Esto puede resultar fácil de decir pero en la práctica tiene que estar realizado de forma minuciosa para que realmente se lleve a cabo.

En nuestro centro de psicología infantil en Sevilla podríamos ayudarte a ello.

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