MOTIVO DE CONSULTA: BAJA LABORAL

MOTIVO DE CONSULTA: BAJA LABORAL. En mi consulta atiendo con frecuencia a personas que llegan después de haber necesitado una baja laboral relacionada con su salud emocional. Sin embargo, detrás de muchas de esas bajas encuentro algo más amplio: personas que llevan tiempo sintiéndose agotadas, desbordadas, frustradas o sometidas a un nivel de estrés que, en buena medida, tiene su origen en su trabajo.
Soy Isabel Marchal, psicóloga Sevilla y en este post hablaremos de consultantes que vienen a terapia por motivo de su salud mental y de una baja laboral.
En los últimos tiempos se habla mucho sobre las bajas laborales, sobre cuánto duran, cuánto cuestan o cuáles son los derechos de quienes las necesitan. Se habla bastante menos de una cuestión fundamental: qué impacto está teniendo nuestra forma de trabajar sobre nuestra salud mental.
Cuando prácticamente toda nuestra energía se consume en trabajar, ¿qué nos queda para descansar, relacionarnos, disfrutar o simplemente estar? Mantener durante demasiado tiempo ese nivel de exigencia genera un desgaste que no siempre se recupera con unos días de descanso.
En consulta encuentro situaciones como estas con bastante frecuencia:
- Jornadas y horarios que dejan muy poco espacio para el descanso y la vida personal.
- Horarios impredecibles hasta días antes e incluso horas antes
- Responsabilidades que van aumentando hasta superar lo que corresponde al puesto.
- Una dinámica en la que todo parece urgente y obliga a vivir permanentemente apagando fuegos o estar constantemente atendiendo al móvil de la empresa.
- Equipos insuficientes para asumir de manera razonable el volumen de trabajo.
- Horas extraordinarias que se convierten en algo habitual y que, además, no siempre se reconocen ni se compensan.
- Mobbing laboral, en el que tras acudir a recursos humanos no hacen nada con ello.
En muchas ocasiones, la baja laboral aparece cuando ya se han agotado otras alternativas. Primero se intenta aguantar. Después se habla con un responsable confiando en que la situación cambie. Y, cuando el estrés empieza a resultar difícil de manejar, algunas personas recurren incluso a medicación para poder continuar con su rutina.
Cuando ninguna de estas estrategias resuelve el problema, la baja puede terminar percibiéndose como la única salida posible.
Pero tampoco es una salida sencilla. Puede implicar una reducción de ingresos, alejarse temporalmente de compañeros y relaciones que forman parte de la vida cotidiana y, sobre todo, una sensación de culpa que muchas personas arrastran desde el primer día.
MOTIVO DE CONSULTA: QUE NO ME AFECTE EL TRABAJO. MOTIVO DE CONSULTA: BAJA LABORAL
En mi consulta, en los momentos previos a pedirse la baja o en los momentos previos a volver al trabajo después de la baja, acuden a mi consulta personas indicando que su deseo es volver al mismo lugar de trabajo pero llevándolo de otra forma, es decir, sufriendo menos.
Si presentas una jornada laboral en la que acabas exhausto y el fin de semana necesitas descansar para poder volver a trabajar ¿Cómo vamos a lograr un mayor bienestar psicológico?
Nuestro bienestar psicológico depende en parte de exponernos a actividades y personas con las que disfrutemos. Si en nuestra rutina no hay cabida para ello ¿Cómo vamos a poder sentirnos bien en ese tipo de rutinas?
Si me encuentro en un trabajo en el que hasta días antes no me avisan de los horarios y yo no puedo planear actividades de disfrute con personas o en solitario, y encima tienes que estar alerta por si te avisan ¿Cómo vamos a lograr ahí un bienestar psicológico?
Por otro lado, en consulta podemos ver casos de mobbing laboral, en el que recursos humanos y las personas encargadas de ello no hacen nada al respecto, y el motivo de consulta es estar en el trabajo mejor y que no le afecte el mal trato recibido por parte de alguno de los integrantes de la empresa.
Algo que le explico a las personas que acuden a mi consulta es que yo como psicóloga no puedo hacer eso.
Para ello tenemos que entender cómo funciona la conducta humana.
El lenguaje humano tiene un impacto. No es lo mismo que te digan que guapo vas hoy a que te digan eres un inútil.
El lenguaje humano está asociado a muchas cosas y con ello surgen también emociones.
En el contexto en el que vivimos no vamos a poder borrar todos los significados asociados al lenguaje para que a una persona eso no le afecte.
Me refiero. Si en nuestra sociedad eres inútil se asocia a una serie de características o consecuencias, eso no lo vamos a poder borrar y eso va a tener un impacto en ti. Esto se produce por procesos de condicionamiento clásico, por derivaciones del lenguaje (teoría de marcos relacionales), etc.
No podemos contracondicionar todo el lenguaje en nuestra sociedad o asociarlo a otra serie de cosas para que te deje de impactar. Sería inviable.
Por lo tanto, en estos casos lo que cabe plantearse es ¿Qué quiere/puede hacer la persona con ese trabajo?
¿Qué hace que un trabajo cuide o desgaste? MOTIVO DE CONSULTA: BAJA LABORAL
No todas las empresas generan el mismo impacto en las personas que trabajan en ellas. Hay determinadas dinámicas que aparecen una y otra vez cuando escucho a personas que están atravesando situaciones de desgaste laboral.
Por lo tanto, también a la hora de seleccionar un trabajo (si tenemos la posibilidad) podemos identificar posibles señales de bienestar o malestar psicológico.
Nuestro centro de psicología en Sevilla puede ayudarte a manejar estas situaciones.
Algunas señales de un entorno que termina deteriorando el bienestar son:
- Recibir mensajes o llamadas fuera de la jornada y sentir que existe la obligación implícita de contestar.
- Aumentar las tareas sin incrementar los recursos, el personal o los plazos necesarios para realizarlas.
- Normalizar la disponibilidad constante y asociar la desconexión con una falta de implicación.
- Convertir la sobrecarga en algo cotidiano en lugar de considerarla una señal de que la organización necesita cambiar.
- Avisar de turnos o cambios de turnos de trabajo horas antes
En cambio, encontramos características muy diferentes en los entornos que favorecen el bienestar:
- Una distribución del trabajo coherente con los recursos disponibles y con capacidad para adaptarse cuando cambian las circunstancias.
- Espacios seguros y efectivos donde las personas puedan plantear dificultades y proponer mejoras.
- Respeto real por los horarios y por el derecho a desconectar.
- Reconocimiento del esfuerzo y del trabajo bien realizado, y no únicamente atención a aquello que se hace mal.
La terapia no puede dar solución a todo
Por eso considero que abordar el malestar relacionado con el trabajo requiere mirar más allá de la consulta de psicología.
Esto no quiere decir que no se pueda acudir a una consulta psicológica por este tipo de situaciones.
Muchas veces el acompañamiento psicológico, el sentirte comprendido, el aprender a poner límites, trabajar habilidades sociales si se requiere, la culpa, etc., son cosas que podemos ver en sesión.
Mientras el debate sobre las bajas laborales se centre principalmente en cuánto dinero suponen o en si quienes las necesitan deberían estar menos tiempo de baja, seguiremos ocupándonos de la consecuencia sin preguntarnos suficientemente por el origen.
Quizá la cuestión que deberíamos plantearnos sea otra:
¿Cuánto nos está costando, en términos de salud y de calidad de vida, construir entornos laborales que hacen que tantas personas necesiten parar?
Porque una baja puede tener un coste económico.
Pero también deberíamos hablar del coste de llegar hasta necesitarla.
Como psicólogo situado en Sevilla puedo ayudarte si te encuentras en una situación previa o posterior a una baja o si estás en una situación laboral poco sostenible.
