¿Existe la adicción al sexo?

¿Existe la adicción al sexo?

¿Existe la adicción al sexo? Hay personas que acuden a mi consulta con miedo de tener adicción al sexo.

En el siguiente post vamos a hablar si realmente existe la adicción al sexo o no y vamos a debatir sobre ello.

Soy Isabel, sexóloga en Sevilla y colegiada con el número AN11331.

¿Qué entendemos por «adicción al sexo»?

Cuando se habla de adicción al sexo, normalmente se hace referencia a una situación en la que una persona siente una necesidad intensa y repetitiva de realizar determinadas conductas sexuales, como masturbarse, consumir pornografía o mantener encuentros sexuales, incluso cuando estas conductas están afectando negativamente a su vida personal, laboral o de pareja.

Actualmente, el término «adicción al sexo» no está reconocido como un diagnóstico oficial en los principales manuales diagnósticos utilizados en salud mental.

¿Entonces realmente existe la adicción al sexo?

Cuando tu lees los manuales de salud mental, y por ejemplo leemos sobre la adicción al alcohol, se establecen unos criterios muy definidos que se tienen que cumplir para tener adicción al alcohol.

Ahora bien ¿Quién decide esos criterios? ¿esos criterios son aplicables a todo el mundo?

Es posible que una persona consuma dos cervezas una tarde, un consumo que puede estar bastante extendido en nuestra sociedad, pero que sea poco tolerante al alcohol y ese consumo le pueda acarrear problemas porque no pueda luego rendir en su trabajo, se maree y se comporte con los demás de una forma que no le gusta, etc.

Por lo tanto, tanto con el alcohol como con el sexo como con el resto de comportamientos en nuestra vida, algo se convierte en un problema cuando para esa persona esa conducta empieza a ser un problema.

Es cierto que la sociedad en la que vivimos dictamina que es más tolerable o no. Por ejemplo, consumir otras drogas en nuestra sociedad puede ser menos tolerable que el consumo de alcohol.

O por ejemplo, tener alucinaciones. En ciertas culturas tener alucinaciones es algo incluso valorado positivamente.

Ahora bien, si el entorno normativo considera que tu sexo es atípico pero para ti no es un problema ¿Para qué querrías cambiarlo?

En nuestro centro de sexología en Sevilla solemos hablar de todos estos aspectos.

¿Cuándo puede convertirse en un problema?

La sexualidad deja de ser saludable cuando genera un malestar significativo o interfiere de forma importante en la vida cotidiana.

Algunas señales de alerta pueden ser:

  • Dedicar tanto tiempo a estas conductas que afectan a otras áreas de nuestra vida que son importantes.

Yo diría que está es la más relevante ya que hay manuales o profesionales que indican que el sexo también puede ser un problema si se experimenta una gran sensación de culpa, angustia o desesperación relacionada con la conducta. Es posible que experimentes culpa si por ejemplo tu entorno te señala por esa conducta o te sientes atípico a la sociedad.

Sentir culpa no implica tener que actuar conforme a la culpa. De nuevo es decidir que quieres hacer con esa conducta sexual más allá de sentir culpa o malestar.

Como siempre indico no hay una mejor forma de vivir la sexualidad. No hay un criterio para determinar que es mucho o poco sexo.

Ahora bien, si personalmente has decidido que hay conductas a nivel sexual que si quieres cambiar porque van en contra de tus ideales o valores o afecta a tu entorno y querrías cambiar por ello, en terapia es posible analizar en detalle por qué se están dando esas conductas y qué podemos hacer para cambiarlas.

Reflexión final sobre si existe la adicción al sexo

Como indicaba, no existe una mejor forma de vivir o no el sexo. A veces cuando vivimos el sexo de forma poco normativa podemos sentirnos incómodos o extraños, pero eso no tiene que indica que por ello tengamos que cambiar nuestra conducta.

Como sexóloga en Sevilla puedo ayudarte a indagar sobre tu vida sexual, ayudar a entenderte mejor y si quieres, ayudarte a comprender y cambiar conductas de tu sexualidad.

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