Cómo logro no morderme las uñas

Cómo logro no morderme las uñas

Cómo logro no morderme las uñas. Morderse las uñas es una conducta muy frecuente durante la infancia y la adolescencia. Suele disminuir con el paso de los años, aunque también puede mantenerse en la edad adulta.

Morderse las uñas puede generar diversos problemas como: el daño en las cutículas, molestias en las yemas de los dedos, desgaste dental y una mayor sensibilidad en los dientes. Además, favorece la transmisión de microorganismos como bacterias, hongos y parásitos, que suelen acumularse bajo las uñas. A esto se suma la incomodidad o vergüenza que algunas personas sienten por el aspecto de sus manos.

Como psicólogo  Sevilla a mi consulta suele acudir con cierta frecuencia personas que tienen el hábito de morderse las uñas y quieren dejar de hacerlo

¿Por qué nos mordemos las uñas? Cómo logro no morderme las uñas

Comprender por qué ocurre una conducta es el primer paso si queremos cambiarla.

La conducta de morderse las uñas puede originarse por aprendizaje observacional de otras personas o empezar por un intento de intentar eliminar algo del dedo que nos genera daño físico o malestar estético.

Por otro lado, esa conducta puede empezar a realizarse con más frecuencia y mantenerse ya que puede realizarse como una forma de distracción ante el aburrimiento,  por ejemplo si estoy estudiando y me aburre, morderme la uña puede hacer que escape durante segundos de una actividad que no me es muy estimulante.

También es una conducta que puede darse en momentos de estrés, como una forma de alivio o de nuevo de escape durante unos segundos de la situación o pensamientos que me generan estrés.

Como siempre indico esto son posibles hipótesis, aunque hay que ir analizando cada caso concreto para ir viendo lo que realmente está ocurriendo.

Estrategias para dejar de morderse las uñas

Reconoce cuándo ocurre la conducta

Observa en qué situaciones tienes más tendencia a morderte las uñas. Hay muchas personas que me indican en consulta que han intentado en muchas ocasiones abandonar este tipo de comportamiento pero no lo han logrado. Cuando les pregunto de si son conscientes de cuando lo hacen muchos me indican que no. Si de primeras quiero cambiar una conducta el primer paso es darme cuenta de ello. Puedes para ello intentar de primeras las veces que seas consciente ir haciendo un registro y anotando en que situaciones se va dando la conducta. También puedes pedirle a gente externa que también registre en las situaciones que ocurre la conducta.

Coloca algo que imposibilite llevarlo a cabo

En ocasiones cuando la conducta ocurre de forma tan automatizada que de primeras es difícil autocontrolar la conducta, colocarse un guante, tirita, algo que imposibilite hacerlo puede ayudar a ser más consciente de la conducta para poco a poco posteriormente ir retirándola.

También puedes usar un gel que hace que cuando te muerdas las uñas esté amargo y vayas retirando las uñas de la boca, con la idea de nuevo de ser más consciente de la conducta para posteriormente ir disminuyendo el uso de este gel.

Realiza actividades incompatibles con morderse las uñas

Una vez identificadas las situaciones de riesgo, busca actividades incompatibles con morderse las uñas. Por ejemplo, puedes mantener las manos entrelazadas, guardarlas en los bolsillos o sujetar algún objeto como un bolígrafo, una pelota antiestrés u otro elemento que mantenga tus manos ocupadas.

Muchas personas usan estos objetos solo en algunas ocasiones por lo que al final  se acaban mordiendo la uña. Hay ocasiones que el objeto está muy escondido y no está a mano, por lo que la conducta al final más sencilla de realizar es la de morderse las uñas, ya que las manos están siempre disponibles.

Cuida tus uñas regularmente

Si te gusta tener tus uñas cuidadas e inviertes tiempo y dinero en ello, el estropearlas metiéndolas en la boca será menos probable que se realice, ya que hacerlo va a tener una mayor cantidad de consecuencias desagradables a corto plazo.

Valora los beneficios obtenidos

Ten siempre presente o escrito en un sitio visible los motivos por los que no quieres morderte las uñas. Si nos olvidamos de estos motivos, la conducta más gratificante a corto plazo va a seguir siendo morderse las uñas. Por lo tanto, tenemos que tener muy presentes estas consecuencias para que cuando nos entren las ganas de mordernos las uñas, no sucumbamos a esa tentación.

Conclusión sobre como logro no morderme las uñas

Morderse las uñas no es simplemente una cuestión de falta de voluntad, sino un hábito profundamente automatizado. Para cambiarlo es necesario entender en detalle por qué se está dando la conducta y a raíz de tener la explicación poder ir trabajando en ella.  

Como psicólogo en Sevilla puedo ayudarte a modificar este hábito u otro que tengas instaurado.

Isabel Marchal, psicóloga general sanitaria AN11331, con más de 5 años de experiencia atendiendo diferentes tipos de problemáticas y entre ellas las de tricotilomanía

Fuente de referencia: Protocolo UNED

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