Una mirada crítica al Trastorno Negativista Desafiante

Una mirada crítica al Trastorno Negativista Desafiante

Una mirada crítica al Trastorno Negativista Desafiante. El Trastorno Negativista Desafiante, conocido habitualmente como TND, es una categoría diagnóstica que describe un patrón persistente de comportamiento caracterizado, entre otros aspectos, por irritabilidad, discusiones frecuentes con figuras de autoridad, desafío, oposición y conductas que pueden resultar difíciles de manejar en determinados contextos.

En muchas ocasiones suelen los profesionales acudir a esta etiqueta diagnóstica cuando los niños en consulta presentan una serie de comportamientos.

Soy Isabel Marchal, psicólogo infantil en Sevilla y vengo a hacer una crítica a este tipo de diagnósticos.

¿Realmente mi hijo tiene un trastorno? Una mirada crítica al Trastorno Negativista Desafiante

Cuando etiquetamos a nuestro hijo con lo que en psicología y psiquiatría se conoce como trastorno, lo asociamos a una enfermedad cerebral, a que algo no va bien dentro de nuestro hijo e incluso a veces lo asociamos como que es un rasgo de su personalidad que va a tender a ser estable a lo largo del tiempo.

Una etiqueta diagnóstica no nos explica nada de por qué nuestro hijo se comporta así.

Las etiquetas diagnósticas a veces nos pueden resultar útiles ( y no muchas veces) entre profesionales o para solicitar ciertas ayudas.

Salvo lo demás, establecer una etiqueta diagnóstica no explica nada, por lo tanto no resuelve nada, y en ocasiones lo que conlleva que demos por hecho que nuestro hijo se va a seguir comportando así y que su contexto sin quererlo siga manteniendo este tipo de conductas.

Ningún niño nace con esos problemas de conducta.

Puede haber niños más temperamentales en sus inicios, pero el peso de la biología es mínimo.

El niño desde que nace ya está aprendiendo, aunque sea solo un bebé y esos aprendizajes van modelando su comportamiento.

Aunque incluso el niño tenga un hermano y su comportamiento sea totalmente diferente, hay que entender que tu no eres exactamente igual todos los días a lo largo de los años y que nuestros hijos tienen más aprendizajes además de los que se dan en casa.

Por lo tanto, las conductas se aprenden ( no de forma intencional) y al igual que se aprenden pueden desaprenderse.

Por lo tanto, no es necesario poner una etiqueta a su hijo que no va a explicar nada de su conducta ni va a resolver nada.

La idea en psicología es que el profesional te explique en detalle por qué tu hijo actúa así y que tenemos que hacer ante ello.

¿Entonces el trastorno negativista desafiante no existe?Una mirada crítica al Trastorno Negativista Desafiante

No es que no exista.

En psicología hay un manual donde se recogen todos los problemas psicológicos y cada cierto año se va renovando y se van metiendo más y más problemas psicológicos (al final cada vez acabamos patologizando cada vez más las cosas).

Ese trastorno es una mera etiqueta título que se le pone a niños que pueden presentar ese tipo de conductas ahora bien, cuando tu evaluas a esos niños y  a su entorno uno por uno, te das cuenta de que cada familia tiene una historia única y que los problemas de conducta de cada niño tienen una explicación diferente.

No es necesario etiquetar ni mucho menos medicar a tu hijo para cambiar esas conductas.

Si quieres buscar una etiqueta puedes hacer pero y demás ¿Qué hacemos con ello?

Nuestra terapia infantil en Sevilla te ayuda a poder responder a esta pregunta adaptándola a tu caso.

Vale pero y entonces ¿Qué hago con las conductas de mi hijo?

Tu hijo se comporta así por algo, hay una explicación y es muy probable que la única explicación no se encuentre solo en el, sino en su entorno.

En terapia de niños con problemas de conducta una gran cantidad de sesiones son necesarias no solo con el niño, sino con todo su entorno y si los problemas de conducta ocurren en el colegio también es necesario hablar de forma directa con los profesores.

Muchas veces pensamos que el niño se comporta así porque algo le pasa en la cabeza, pero nuestra conducta es una respuesta al contexto, al entorno.

Si a tu hijo lo llevásemos a un contexto totalmente diferente su conducta sería diferente (también la mía y la tuya), aunque ciertos rasgos de nuestra conducta no cambien tanto, sobre todo con la edad.

Por lo tanto lo que necesitamos hacer es evaluar en profundidad y responder a la pregunta ¿Pará qué mi hijo se comporta de esa forma?

Esa pregunta es necesaria si vas con un psicólogo que te la respondan en detalle.

Tu hijo aunque pueda resultar extraño al menos a corto plazo algo obtiene con esas conductas.

Si tu hijo intenta abrir la puerta con una llave y la llave no le funciona, tu hijo no realizará mas esa conducta y pasará a otra.

Es decir, si no consigo nada con esa llave con esa conducta no la hago más.

Por lo tanto, si tu hijo se sigue comportando de esa forma es porque algo obtiene de ello (no digo de nuevo que lo haga de forma intencional).

Si conseguimos tener esa explicación es posible empezar a cambiar su conducta.

Y esto puede ser más útil que simplemente ponerle una etiqueta y quedar etiquetado a veces de por vida.

Pongo un ejemplo de un caso que vimos en el máster.

Niño que siempre se levantaba a mitad de clase, no hacía los deberes, le pegaba a los otros chicos de su clase, luego en casa con sus padres rompía cosas y dejaba todo por medio (caso escueto).

Indicar este niño tiene un trastorno negativista desafiante, yo con esa información no entiendo bien por qué ese niño actúa así.

Cuando analizas el caso en profundidad ves que en casa los padres están estresados con el negocio, apenas reciben atención por parte de ellos, por lo que la forma de obtener algo de atención es cuando hace algo en casa por lo que suelen acercarse sus padres a el y explicarle las cosas ( a veces hasta le calman con afecto), ahora bien cuando hace las cosas que se supone que debe hacer ahí no le tienden a elogiar.

Por otro lado en clase, no es un chico muy inteligente, ni suele tener gustos parecidos al resto de sus compañeros, por lo que para no ser invisible ha adoptado ese tipo de conductas con las que de alguna manera recibe la atención por parte de su profesora y posteriormente también de sus padres.

Este es un caso muy simplificado y no se está llevado a cabo un análisis exhaustivo y explicado a nivel científico como yo hago en sesión, pero es por poner un ejemplo comprensible.

Si a este niño le ponen esa etiqueta y lo medican y no hacen nada mas con ello, es posible ( no se sabe con seguridad) pero que luego esas conductas disruptivas vayan a más y si quieren ponerle una etiqueta más, pasaríamos a otro tipo de etiquetas diagnósticas con otras edades.

Si quieres saber por qué tu hijo se comporta de cierta forma, nuestro centro de psicología infantil en Sevilla puede ayudarte a comprender que está pasando y a cambiarlo.

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