Mi hijo no come nada ¿Qué puedo hacer?

Mi hijo no come nada ¿Qué puedo hacer? Como padres, es normal preocuparnos cuando nuestro hijo rechaza determinados alimentos o su alimentación se vuelve muy limitada. La alimentación de nuestros hijos suele ser un factor de estrés frecuente que aparece en los padres y veo con bastante frecuencia en consulta. Sin embargo, conseguir que un niño coma de todo no tiene por qué convertirse en una batalla diaria.
La buena noticia es que la alimentación también se aprende.
Como psicólogo infantil Sevilla puedo ayudarte a ello, a mejorar la alimentación de tus hijos y que el momento de las comidas sea menos estresante.
¿Por qué mi hijo rechaza tantos alimentos?
Los niños pueden rechazar alimentos por muchos motivos. Cada caso puede tener diferentes explicaciones.
Es cierto que hay alimentos que pueden resultar más atractivos al paladar.
Ahora bien parte de los alimentos que rechazan nuestros hijos es debido a experiencias de aprendizaje. Por ejemplo, si vemos que alguien se ilusiona al comer un dulce pero no al comer un brócoli en un anuncio o en el día a día, ahí ya le estamos enseñando a nuestro hijo que comida es más apetitosa o deseada. O por ejemplo observar una cara de asco o rechazo de cierto alimento en otro niño o persona y que luego se generalice a comidas del mismo color, olor, etc.
Puede haber muchísimas explicaciones a ello, ahora bien, podemos generar nuevas experiencias de aprendizaje con la comida en ellos.
A continuación hablaremos de cómo podemos introducir alimentos nuevos en nuestros hijos, aunque como siempre indico, esto no es una pauta universal y hay que analizar qué es lo que está ocurriendo en cada caso concreto para acatarlo.
1. Evita convertir la comida en una lucha Mi hijo no come nada ¿Qué puedo hacer?
Frases como «tienes que comértelo», «si no comes esto no hay postre» o «solo una cucharada» puede hacer que en algún momento el niño acceda a comerlo, pero claro la cuestión es el para qué lo hace. En esas situaciones muchas veces el niño accede a comerlo para escapar de esa situación de malestar con la madre/padre, es decir, para que deje de insistirle pero claro, cuando no esté la madre/padre presente ¿Va a llegar a comerse esos alimentos?
Seguramente no.
Por lo tanto, va a tener que estar siempre presente esa presión y que al niño le sea suficientemente desagradable para que acceda a comer y que la madre/padre así disminuya esas frases.
2. ¿Ofrece alimentos nuevos sin obligar?
En ocasiones he escuchado y leído en literatura que hay que ofrecer los alimentos a los niños sin obligar. La cuestión es que si el niño ya rechaza ese alimento y le damos la opción a libremente comerlo, seguramente no lo va a comer.
Por lo tanto, necesitamos generar un nuevo aprendizaje, una nueva asociación con el alimento.
3. Contracondicionamiento Mi hijo no come nada ¿Qué puedo hacer?
Si nuestro hijo rechaza un alimento porque lo asocia de forma desagradable, forzar va a ser que lo rechace más, si le dejamos a elegir libremente probablemente tampoco lo va a elegir, por lo que tenemos que convertirlo en un alimento que no sea tan desagradable.
¿Y como se hace eso? Mi hijo no come nada ¿Qué puedo hacer?
Con el procedimiento que en psicología conocemos como contracondicionamiento.
Os pongo un ejemplo.
Imaginar que odias los pantalones de campana. Ya no se llevan y te parecen horribles.
Ahora resulta que tu grupo de música favorita empieza a llevar esos pantalones, y que personas a las que admiras muchísimo también empiezan a llevarlos.
Es probable que ya odies menos los pantalones de campana.
¿Por qué ocurre esto?
Un estímulo (el pantalón de campana) que lo asociabas con algo desagradable empiezas a mezclarlo (asociarlo) con otros estímulos que te resultan agradable (una persona que admiras). Por lo tanto cambia la valencia de ese estímulo primero, del pantalón, es decir, ya no lo vemos igual.
¿Cómo se haría esto con la comida?
La idea sería emparejar comida que le encante a nuestro hijo con pequeñas dosis de comida que no le resulta tan agradable.
Nuestro centro de psicología infantil en Sevilla puede ayudarte a ello.
Empezaríamos poco a poco.
Cosas a tener en cuenta.
Es importante hacer esto cuando el niño tenga mucha mucha mucha hambre. Esto va a hacer que la comida le resulta atractiva.
En un estado de bastante hambre le daremos de primeras la comida que no le gusta (una pequeña cantidad) y tras ello le daremos la comida que le gusta ( si es viable se puede mezclar).
Es importante que esa comida que le guste mucho no pueda comerla de otra forma, es decir, que sólo este reservada para estos momentos de añadir comida que no el gusta tanto, ya que si está acost8umbrada a comerla, no va a tener el mismo efecto.
Tras ello iremos realizando mas ensayos, es decir, iremos poco a poco cada vez incorporando más cantidad de la comida que no le gusta con la comida que le gusta.
Así poco a poco es posible ir cambiando la asociación que tiene con la comida que no le gustaba.
El contracondicionamiento puede realizarse de muchas formas y dependiendo la edad de nuestro hijo.
Imagina que a nuestro hijo le encanta unos dibujos, con la misma IA podemos modificar una foto o vídeo o poner a ese personaje en una escena a comer el alimento que nuestro hijo rechaza y que ese personaje lo asocie con cosas positivas. Esto puede conllevar que cambie la predisposición y conducta de nuestro hijo hacia ese alimento.
4. Modelado o aprendizaje por observación
Es importante también analizar que actitud tenemos los padres y hermanos ante la comida en casa. Si nosotros mismos decimos en voz alta hoy no como esto porque no me apetece, esto no me gusta y no lo como, o esto es asqueroso, el niño aprende reglas o ideas en torno a la alimentación (si algo no me apetece entonces no se come, etc.).
Por lo tanto también es necesario analizar cómo actuamos nosotros ante la comida o la familia extensa si pasan tiempo con ella.
Mi hijo no come nada ¿Qué puedo hacer? En definitiva: menos presión, más cambiar los aprendizajes con la comida
Si queremos que esa alimentación de nuestro hijo se transfiera a otros entornos (comedor, celebraciones, etc.) lo importante es lo que hablamos de generar nuevos aprendizajes con la comida más que nuestro hijo en un determinado momento acceda a comer un alimento porque tiene miedo a nuestras represalias.
Como psicólogo infantil puedo ayudarte a mejorar la alimentación de tus hijos y a entender qué ocurre.
