¿De dónde nace el deseo de ser madre?

¿De dónde nace el deseo de ser madre? Soy Isabel Marchal, psicólogo en Sevilla y en el siguiente post vengo a hablar de maternidades.
Muchas mujeres acuden a mi consulta confusas sobre si desean o no ser madres, incluso algunas se sienten mal o culpables por no sentir ese instinto maternal del cual tanto nos han hablado, como si algo fallase en ellas.
En el siguiente post hablaremos si realmente ese instinto natural existe y sobre cómo surge realmente el deseo de ser o no madre (como siempre indico esto es un resumen, hay que analizar muchísimas variables que en este texto no va a dar lugar).
¿Cuánto hay de naturaleza o construcción social en el anhelo de ser madre? ¿De dónde nace el deseo de ser madre?
¿POR QUÉ Y CÓMO ACABA UNA MUJER POR DECIDIR SER MADRE?
Leta Hollingworth (1916) estudió cuales eran los dispositivos sociales que se usaban en la sociedad para impulsar a las mujeres a ser madres. Ella misma acabo descubriendo que las madres no nacen, se hacen. Para ello estuvo estudiando una serie de variables que vamos a ir exponiendo a continuación.
¿Cuáles son las variables que nos predisponen a las mujeres a ser madres?
1) Muchas veces se asocia a la mujer normal, completa, femenina con aquella mujer que es madre. Esta idea ha sido respaldada durante años incluso por profesionales de la salud. Esto puede condicionar o hacer que el acercarnos a ese ideal nos genere sensaciones agradables, por lo que hagamos conductas para encaminarnos a ello.
Por ejemplo, podemos ver en redes fotos de mujeres en los que ya sus redes están llenas de fotos sobre su maternidad o su crianza, lo que puede apoyar esta idea y generarnos esas ganas o a veces presión hacia ello.
2) Las leyes se han diseñado de forma que favorecen la maternidad y el rol de cuidado de las mujeres (ej. ayudas, beneficios fiscales), limitando sus derechos o dificultando que adopten otros proyectos de vida → restricciones y sanciones legales que supone el aborto.
Leta, la anterior autora mencionada, critica en su artículo que si realmente la maternidad fuese un instinto (patrón innato), la estructura social no necesitaría legislar sobre el aborto.
3) Por otro lado esta la educación de género que recibimos. Desde pequeñas a las mujeres con más frecuencia se le tiende a regalar bebes o muñecas que ya favorecen poner en práctica el rol de cuidados. Se va aprendiendo el tener hijos y cuidarlos como algo que es instintivo. Y también favorece en ciertas niñas que se vayan elogiando ese patrón de cuidados con sus muñecas y de atención.
4) Creencias. En ciertas culturas, legislaciones se han extendido creencias del tipo que toda mujer en algún momento querrá ser madre, ser madre te aportará plenitud y felicidad, etc. Por otro lado, no hacerlo en ciertos contextos supone un pecado o algo que no se debería llevar a cabo.
5) El arte. La cantidad de pinturas y cuadros que existen de la mujer en torno a la maternidad, va generando que asociemos la maternidad como algo apetitivo o agradable.
Solo hace falta ir a algunos museos de ciertas obras y ver la inmensidad de cuadros que puede existir sobre la mujer en época reproductiva.
En nuestro centro de psicología en Sevilla solemos analizar las variables históricas y personales en cada caso que se requiera para que tu decidas que decides hacer en base a tus valores.
6) La sociedad y cultura ha condicionado de forma agradable el proceso de ser madre, embarazo, etc., ocultando las experiencias desagradables.
Se habla mucho de que el proceso de embarazo y la maternidad es la mejor experiencia de tu vida, que tienes que vivirlo con ilusión, etc., aunque no siempre es así.
Hay mujeres que sufren durante el proceso de embarazo, ya sea a nivel físico o psicológico, que tienen miedos, dudas, inseguridades, que pueden hasta dudar de sus ganas de ser madre.
Es más, en algunos contextos verbalizar cierto tipo de comentarios desagradables sobre el embarazo o la maternidad pueden ser castigados socialmente.
Por lo tanto la imagen que nos queda es del embarazo y la maternidad como algo ilusionante y agradable ( que en muchos casos lo es, pero no en el 100 por cien de los casos).
Tras todo esto y muchas mas variables se nos transmite la idea de que al final la elección de ser madre es una decisión totalmente libre. Ahora bien, el contexto nos influye queramos o no queramos y si entendemos por libertad como la conducta que no está influida por agentes externos y la haces tu por que sí por que quieres, eso no va a ser posible (pero ojo, no solo con la maternidad, también con el resto de decisiones que vamos tomando en nuestra vida, ya que el entorno nos influye).
Ser consciente de las variables que influyen en nuestra conducta nos permite elegir con mayor conciencia y ´´libertad´´ en función por supuesto de los valores y preferencias que tenga cada mujer.
Conclusión final sobre ¿De dónde nace el deseo de ser madre?
Como psicólogo Sevilla, acuden a mi consulta muchas mujeres con dudas sobre que decisión tomar en torno a la maternidad. Al final es una decisión personal, ahora bien, ser conscientes del contexto que cada mujer trae en consulta, además del contexto histórico en el que vivimos y de como las variables nos influyen pueden hacernos tomar una decisión de forma más consciente.
