Cómo ayudar a mejorar la timidez de mi hijo

Cómo ayudar a mejorar la timidez de mi hijo

Cómo ayudar a mejorar la timidez de mi hijo. La timidez no es una característica de la personalidad estable y que no se pueda cambiar en niños (ni en adultos). Algunos necesitan más tiempo para sentirse cómodos en situaciones nuevas, conocer a otras personas o participar en actividades grupales.

Como psicólogo Sevilla ayudo a padres y niños a mejorar su timidez y habilidades sociales en terapia.

En el siguiente post hablaré de algunos de los aspectos que suela plantear en terapia. Como siempre indico, no hay pautas universales y tenemos que adaptarnos a cada caso individual.

¿Por qué algunos niños son más tímidos? Cómo ayudar a mejorar la timidez de mi hijo

La timidez puede estar influida por diferentes factores:

  • El temperamento con el que nace el niño (realmente esto influye, pero en una proporción bastante baja).
  • Las experiencias vividas, especialmente si ha tenido situaciones sociales difíciles.
  • El aprendizaje a través del ejemplo de los adultos o demás entornos
  • Los cambios importantes, como empezar el colegio o mudarse de ciudad.
  • Entornos en los que los niños tengan posibilidades de desarrollar estas habilidades entre otros,

En la mayoría de los casos, la timidez forma parte del desarrollo y disminuye a medida que el niño gana experiencias positivas

Ahora bien, muchos padres indican que no saben si eso con la edad va a ir desapareciendo o no. Es una pregunta a la cual no podemos responder. Si sus experiencias de vida entornos y aprendizajes lo favorecen pues irá desapareciendo.

Ahora bien, es probable que si no se trabaja en ello, o sus experiencias de vida no lo favorecen, se mantenga la timidez.

En terapia podemos trabajar en ello desde que son pequeños y así garantizar con mayor éxito que tu hijo se vaya a ir desarrollando con un mayor éxito social.

¿Cómo pueden ayudar los padres? Cómo ayudar a mejorar la timidez de mi hijo

1.Evitar etiquetarlo

Frases como «es muy tímido» o «nunca habla con nadie» pueden hacer que el niño termine identificándose con esa etiqueta.

Es más, es probable que los mismos padres o adultos de su entorno también se crean esa etiqueta y actúen en consonancia a eso.

Por ejemplo, llevándole a menos entornos porque piensan que el niño es tímido, hablando los desconocidos menos con ellos porque se asume que es tímido y no va a hablar, etc.

2.  Tener metas y objetivos claros

Cuando los padres indican que quieren que sus hijos sean menos tímidos, es importante que tengan objetivos y metas claras de qué sería para ellos que sus hijos sean menos tímidos. Es importante tener objetivos claros para poder avanzar hacia ello y medir esos avances.

Me explico.

Por ejemplo, e gustaría que cuando mi hijo llegue al parque, se acerque a los niños de su edad les diga hola y que si puede jugar con ellos.

Si se acerca un amigo de la familia que diga hola.

Es importante concretar cuales son las metas exactas, ya que si le pedimos a nuestro hijo que sea menos tímido, el no va a entender a qué nos referimos cuando le pedimos eso

3.Una vez que tengamos todas las metas o primeros pasos ¿Qué hacemos?

Le propondremos a nuestro hijo pequeños retos empezando por los que menos le cueste y los que más le vaya a aportar a él.

Me refiero, quizás acercarse a un amigo puede costarle más que decirle hola a un amigo de la familia, pero quizás para él decir hola a un amigo de la familia no le aporta tanto como quedarse jugando con un amigo aunque le cueste más.

Una vez planteada la meta si de primeras le cuesta hacerla podemos decirle que tras ello va a recibir un premio o algo agradable que a él le guste.

Con ello conseguiremos que de el primer paso.

Una vez repetida la misma acción varias veces, el nivel de dificultad para nuestro hijo irá disminuyendo

4. El premio es imprescindible

El premio no tiene que ser elegido por nosotros, sino por nuestro hijo.

Tiene que motivarle a él lo suficiente como para dar ese primer paso.

El premio tiene que poder ser entregado de forma inmediata tras realizar la conducta que al niño le cuesta.

¿Por qué es necesario el premio?

Todo ser humano cuando hacemos algo que nos cuesta es porque tenemos una motivación grande a hacerlo, si no, no haríamos el esfuerzo de pasarlo mal por ello.

Para un niño a esas edades, quizás decirle hola a un amigo de la familia no es relevante.

O quizás, aunque quiera jugar con alguien en el parque, el peso del miedo o timidez le puede más, por lo que tenemos que construir una motivación mayor para que pueda compensar esa conducta.

Estos u algunos aspectos más suelo trabajarlo en mi centro de psicología en Sevilla.

5. Crear oportunidades para practicar

Las habilidades sociales mejoran con la experiencia.

Invitar a un compañero a casa, apuntarle a una actividad que le guste o realizar pequeños retos adaptados a su edad puede ayudarle a ganar confianza de forma progresiva.

Hay que crear oportunidades concretas de las habilidades exactas que queremos mejorar.

6. Dar ejemplo

Los niños aprenden observando.

Mostrar una actitud cordial, iniciar conversaciones con respeto o resolver situaciones sociales con tranquilidad les ofrece modelos que pueden imitar.

Es importante que demos ejemplos en situaciones similares a las que queremos que nuestros hijos mejoren su timidez.

¿Cuándo puede ser recomendable consultar con un psicólogo? Cómo ayudar a mejorar la timidez de mi hijo

No hay una pauta universal para responder a esto. Si como padres sentís que os preocupa la conducta de vuestro hijo o no sois capaces de cambiar ciertos aspectos de la conducta de vuestro hijo, como psicólogo situado en Sevilla puedo ayudarte a ello.

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