El TOC (Trastorno obsesivo compulsivo) no es para siempre

El TOC (trastorno obsesivo compulsivo) no es para siempre. Muchas personas que acuden a mi consulta como psicóloga especializada en TOC en Sevilla se plantean esta pregunta.
1. El TOC es un problema psicológico y no una enfermedad. El TOC (trastorno obsesivo compulsivo) no es para siempre
Para responder a ello hay que entender varias cuestiones que expongo a continuación.
El TOC es un problema psicológico y no una enfermedad. El TOC no es para siempre.
El TOC es un problema psicológico y por lo tanto tenemos que entender a qué nos referimos con un problema psicológico.
Los problemas psicológicos son aprendizajes de comportamientos (y pensamientos y emociones) que se han aprendido a lo largo del tiempo fruto de la interacción del individuo con su entorno. Estos comportamientos o muchos de ellos no se aprenden por elección, si no que son conductas que se despliegan para adaptarse a contextos, muchos de los cuales son estresantes, violentos o difícilmente sostenibles.
Por ejemplo, imagina a una chica diagnosticada de anorexia. La anorexia no es una enfermedad cerebral como tal. Vivimos en una sociedad en la que se premia una serie de cuerpo. El aproximarte a ese tipo de cuerpo puede conllevar una serie de recompensas sociales, laborales, etc. Imagina también que esta chica recibe comentarios despectivos sobre su físico. Realizar conductas de restricción puede ser una forma de a corto plazo disminuir esos comentarios sociales que generan tanto malestar, sumido al contexto global en el que vivimos que premia cierto tipo de cuerpos.
2. Si el TOC es un problema psicológico, ¿Por qué se han encontrado alteraciones cerebrales en algunos casos o se recetan fármacos?
Si el TOC y otros problemas psicológicos tuvieran una explicación médica, el trabajo sobre ellos no recaería en los psicólogos, si no en los neurólogos.
Es cierto que en muchos problemas psicológicos se han hallado alteraciones estructurales o funcionales en el cerebro. Ahora bien, correlación no implica causalidad.
Es decir, los cambios en nuestro comportamiento implica cambios en el cerebro, pero eso no implica que esos cambios en el cerebro sean la causa de esos comportamientos, es más, no hay estudios causales que demuestren eso.
Te pongo un ejemplo. Imagina que soy una persona que me cuesta relacionarme en grupos que no conozco. Un día consumo alcohol y empiezo a hablar sin problemas en un grupo de personas. Que al beber alcohol se desplieguen habilidades sociales que yo no suelo poner en práctica en mi día a día no conlleva que sea la falta de alcohol en mi cuerpo la que explica que yo no ponga en práctica esas habilidades sociales.
3. Entonces ¿Qué hacemos con la medicación en el TOC? El TOC no tiene que durar siempre
La medicación puede ayudar, pero de forma temporal y transitoria. Volviendo al ejemplo anterior, imagina que una persona es incapaz de ir a un evento social y acostumbra a beber. Puede con cierto consumo de alcohol empezar a trabajar sus habilidades sociales si eso le ayuda pero luego la idea es ir disminuyendo ese consumo hasta que sea capaz de relacionarse sin recurrir al mismo.
Es decir, sería una ayuda transitoria (no quiero decir con esto que sugiera que consumamos alcohol para trabajar ciertos aspectos psicológicos, solo me he basado en el ejemplo anterior).
La medicación sería algo parecido. Si solo tomas medicación, cuando la retires no ha cambiado nada, el TOC seguirá estando ahí.
La idea es que entendamos a nivel psicológico por qué ocurren esos pensamientos, conductas y emociones, e ir aprendiendo otras formas de actuar y pensar.
Resumen final acerca de que el TOC (trastorno obsesivo compulsivo) no es para siempre
La idea sería entender por qué se han dado esos aprendizajes en tu vida que ha hecho que desarrolles un TOC y sobre todo entender por qué a día de hoy se mantiene, ya que eso es lo más importante.
Si sientes que necesitas ayuda con el TOC, como psicólogo de TOC en Sevilla puedo ayudarte a comprender qué te está ocurriendo.
