Qué hacer si tu hijo adolescente no quiere ir a terapia

Qué hacer si tu hijo adolescente no quiere ir a terapia

Qué hacer si tu hijo adolescente no quiere ir a terapia. Como psicóloga es frecuente escuchar esta preocupación en consulta: “Sé que mi hijo necesita ayuda, pero no quiere ir a terapia”. Esta situación puede generar frustración, impotencia e incluso miedo en los padres.

En este post veremos algunas ideas generales a plantear si nuestro hijo no quiere ir a terapia y nosotros consideramos que lo necesita. Si estás buscando orientación profesional, como psicólogo de adolescentes en Sevilla puede ayudarte a entender mejor esta situación.


❓ ¿Por qué mi hijo rechaza la terapia?

Antes de insistir, conviene preguntarnos qué hay detrás de ese rechazo. Algunas razones habituales son:

  • Falta de conciencia del problema: el adolescente no percibe que necesita ayuda. Este punto es importante ya que lo que para nosotros puede ser un problema, para él puede que a día de hoy no lo sea (los adolescentes tienen una visión más enfocada en el corto plazo que en el largo plazo).
  • Miedo al juicio: teme ser criticado o incomprendido.
  • Desconfianza hacia los adultos: especialmente si ha habido conflictos previos.
  • Estigma asociado a la terapia: “ir al psicólogo es para personas con problemas graves”.
  • Sensación de imposición: si lo viven como una obligación, aumenta la resistencia.

🔍 Cómo actuar si tu hijo no quiere ir al psicólogo

Si sabemos cuál es el motivo por el que no quiere acudir, podríamos indagar más en ello. Podríamos explicarle en qué consiste la terapia o incluso buscar algún vídeo en redes sociales de algún personaje famoso o influencer que nuestro hijo admire indicando que va a terapia. Esto puede hacer que el hecho de ir empiece a ser más atractivo para él.

Por otro lado, si lo que para nosotros es un problema para nuestro hijo no lo es, podemos empezar sugiriéndole que no es necesario que vaya para ese motivo de consulta. Que de primeras puede acudir a terapia para hablar sobre su vida sin juicios, o para prevenir posibles problemas futuros (el hecho de empezar a ir puede ser un primer paso).

Asimismo, con respecto a la imposición u obligación, es importante no amenazar con ir, ya que, si no, la terapia se va a ir asociando con sensaciones desagradables.


🎯 Cómo hacer que la terapia sea más atractiva si tu hijo no quiere ir a terapia

La idea es convertir el ir a terapia en una experiencia con sensaciones agradables. Debido a ello, incluso se puede proponer que, si da el primer paso de ir a terapia, tras salir de la sesión va a poder conseguir algo que a nuestro hijo le haga ilusión (un regalo comprado de forma online, llevarlo a algún sitio que él quiera).

Con esto conseguimos asociar la terapia de forma más agradable. Esto es lo que en psicología se llama contracondicionamiento. Si el ir a terapia de primeras es algo neutro o desagradable, al relacionarlo con algo positivo, es posible que la terapia se empiece a asociar con sensaciones más agradables.

Es importante que ese premio se pueda obtener de forma inmediata al salir de la consulta, ya que la asociación temporal es clave.


👥 Influencia del entorno y primeros pasos

Asimismo, si sabemos si sus amigos van a terapia, esto puede resultar de gran ayuda. Si conseguimos que nuestro hijo obtenga información de este tipo y sus amigos también van o tienen una visión positiva hacia ir a terapia, esto puede facilitar considerablemente que adopte la decisión de acudir.

Para finalizar, otra idea podría ser proponerle inicialmente solo acudir y estar un tiempo breve (unos 15 minutos) para conocer al profesional y que le explique qué van a hacer allí. Si nuestro hijo percibe que el compromiso en tiempo es menor, es más probable que acceda a dar ese primer paso.


Conclusión sobre si tu hijo adolescente no quiere ir a terapia

Si te encuentras en esta situación, contar con mi ayuda como psicólogo para adolescentes en la ciudad de Sevilla puede marcar la diferencia. A veces, no se trata de obligar al adolescente, sino de encontrar la forma adecuada de acercarlo a la terapia respetando su ritmo.

Un profesional especializado puede orientarte como padre o madre, ayudarte a gestionar la situación y facilitar que tu hijo, poco a poco, se abra al proceso terapéutico. Si tienes dudas o necesitas apoyo, dar el primer paso como adulto también es una forma de empezar a ayudarle.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *