¿Por qué mi hijo adolescente explota en casa?

¿Por qué mi hijo adolescente explota en casa? Muchos padres en mi consulta como psicólogo para adolescentes en Sevilla vienen preocupados indicando que quieren que sus hijos gestionen la ira o no les respondan mal.
Aunque como siempre indico, no hay una respuesta universal a esta pregunta, podemos realizar varias hipótesis, siempre necesitando analizar cada caso de forma individual en terapia.
1. Mayor impulsividad en la adolescencia
Sí es cierto que los cambios hormonales y el desarrollo cerebral pueden generar una mayor impulsividad en la adolescencia. Eso no conlleva que sí o sí se tengan que portar así y no podamos hacer nada, pero es una variable a tener en cuenta.
2. Cambio de reglas verbales ¿Por qué mi hijo adolescente explota en casa?
En ocasiones, cuando nuestros hijos son pequeños, su principal referente son sus padres y muchas de las ideas que los padres les inculcan las pueden tener como reglas que siguen al comportarse, ya que el seguimiento de reglas nos hace sentir bien.
Por ejemplo, reglas como:
- “A los padres no se les rechista”.
- “Tus padres se merecen respeto por ser tus padres”.
- “Tus padres saben más que tú y van a tener razón en ciertos temas”.
Todo esto puede hacer que el niño adquiera esas reglas e intente cumplirlas.
Cuando los hijos crecen, hay más contextos de influencia y, por lo tanto, más aprendizaje de otras reglas. Es posible que a través de amigos, redes sociales, etc., empiecen algunos a cuestionarse esas reglas y se generen otras nuevas.
Por ejemplo:
- “Los padres no siempre tienen que llevar la razón”.
- “Yo te respeto como padre si tú también me hablas bien a mí”.
Esto puede hacer que el cumplimiento de las anteriores reglas ya no sea tan gratificante.
3. Analizamos la respuesta pero no lo que ocurre antes o después ¿Por qué mi hijo adolescente explota en casa?
En muchas ocasiones, cuando nuestros hijos nos hablan de una forma que no nos gusta, como es la respuesta que más nos llama la atención, nos fijamos únicamente en eso y creemos que el cambio viene de que nuestro hijo cambie esa respuesta.
Lo que ocurre es que la respuesta de nuestro hijo no ocurre de forma aislada, sino en interacción con el contexto (lo que ocurre antes o después), por lo que es muy importante analizar todo esto.
Por ejemplo, es posible que pensemos:
“¿Por qué de nuevo me hablas así?”
Ahora bien, quizás antes de que nuestro hijo nos responda así:
- le estamos diciendo algo que él quiere que le digamos de otra forma,
- le interrumpimos durante la realización de una tarea,
- o cuando está hablando con un amigo quiere su intimidad.
Cuando nuestros hijos crecen van queriendo adoptar más límites y preferencias y, en cierta manera, eso es positivo para su autonomía, con límites por supuesto.
Por lo tanto, hay veces que esas malas contestaciones se podrían disminuir analizando qué ocurre antes y si nuestro hijo quiere que se modifique algo en lo que le decimos o ocurre de forma previa. Esto es algo complejo de hacer y como psicólogo especializado en adolescentes en Sevilla puedo ayudarte a ello.
Nuestro hijo es un ser humano como nosotros y también se molesta por situaciones. Si se repiten de forma constante y no se cambian, cada vez la ira o el malestar irá a más.
Por otro lado, también es importante tener en cuenta qué ocurre después de las respuestas de ira.
Por ejemplo, si cuando nuestro hijo nos responde con ira porque demanda algo se lo ofrecemos y se calla, en cierta medida la conducta de ira le sirve para obtener algo, por lo que se tenderá a repetir.
Modificando lo que ocurre después de la respuesta también se cambiará la respuesta de ira.
O, por ejemplo, si cuando nuestro hijo nos responde con ira nos callamos porque le estamos diciendo que estudie, responder con ira le sirve para escapar de un discurso que le resulta desagradable, por lo que se va a tender a repetir.
En resumen, muchas veces el cambio no es tan sencillo como decirle a nuestro hijo que respire y que no responda así, sino que viene de entender y analizar por qué nuestro hijo responde de esa forma ante determinadas situaciones.
4. Cuando nuestro hijo no considera que tiene un problema
En muchas ocasiones somos los padres los que queremos cambiar esa conducta explosiva de nuestro hijo, pero ellos no consideran que necesiten cambiarla.
En ese caso, con mayor necesidad va a requerirse, en la medida de lo posible, que se trabaje en antecedentes y consecuencias de la conducta de nuestro hijo para que así cambie su conducta de estallido.
Resumen final sobre la respuesta de ira de nuestros hijos
Nuestra terapia de adolescentes Sevilla puede ayudar tanto a padres como a hijos a comprender mejor lo que ocurre y mejorar la comunicación y gestión emocional en casa.
