Quiero que me afecten menos las cosas

Quiero que me afecten menos las cosas

Quiero que me afecten menos las cosas. Algunas personas acuden a mi consultan indicando que son demasiado sensibles y que le gustaría que las cosas les afectase menos.

Soy Isabel Marchal, psicólogo Sevilla y vengo a hablar en profundidad de este tema sobre querer que te afecten menos las cosas del día a día.

Soy demasiado sensible

Quiero que me afecten menos las cosas

Lo primero es que la percepción que tenemos de nosotros mismos se construye a través de la percepción que los demás tienen de nosotros.

Es decir, antes de un yo hay un nosotros.

Me explico.

Si los demás te perciben y te lo expresan que eres una persona generosa tú te percibirás como una persona generosa.

Esto va a pasar con el resto de cualidades que tenemos de nosotros mismos, tanto de forma positiva como negativa.

Si en el colegio te dicen de forma constante que no sirves para estudiar es difícil que te consideres una persona muy habilidosa para estudiar.

Si en algún momento de forma incluso sutil o indirecta con ciertas frases como no es normal ponerse así, no es para tanto, etc., alguien te refiere ese tipo de cosas pensarás que eres demasiado sensible.

Y que algo falla en ti o que algo hay que cambiar.

¿Cuál es la barra medidora o normativa sobre la intensidad emocional?

Si, hay personas que por su historia de vida no expresan tanto las emociones (eso pasa por ejemplo con el género, con los hombres, que la sociedad le castiga a veces el llorar o expresar ciertas emociones).

Hay personas que cuando sienten algo tienen a escapar de esa emoción, igual de nuevo por su historia de vida o aprendizaje.

La cuestión es si actuar de esa forma a nivel emocional te limita a ti con tu día a día (digo actuar porque las emociones no se controlan, ahora hablamos de eso).

Por otro lado hay personas que dirán, pues si quiero sentir menos, para sufrir menos.

¿Es posible que me afecten menos las cosas?

Quiero que me afecten menos las cosas

La respuesta de forma resumida sería no.

Y te lo explico para que lo entiendas.

Cuando nacemos, disponemos de una serie de respuestas que son innatas, no son aprendidas.

Son las respuestas reflejas.

Por ejemplo, salivar cuando hay comida, tener hambre, etc.

Por otro lado, el resto de respuestas o conductas que tenemos las vamos aprendiendo a lo largo del tiempo.

Nuestra personalidad se va construyendo a lo largo del tiempo.

La muerte genera por ejemplo tristeza.

Pero no es una respuesta innnata.

Hay culturas en los que la muerte es fuente de celebración y alegría.

La muerte genera tristeza en nuestra sociedad, en nuestra cultura.

Y eso no lo podemos borrar.

Es decir, si se muere alguien que te importa, vas a sentir tristeza.

Lo que si puedes controlar es qué haces con esa tristeza, como actuar con ella.

Si quieres gritar, pegar un puñetazo, llorar, etc.

Si por ejemplo te cuentan un chiste que a ti te hace gracia, eso te aportará alegría.

Ese chiste en otra persona puede no hacerle gracia, pero a ti, con tu historia de vida, si te hace gracia, y no puedes programar tu cuerpo para que no te haga gracia.

Otra cosa es que decidas reírte o callarte.

Por ejemplo, hay personas que se comparan con otras personas e indican es que esta persona sufre menos que yo.

Bueno, lo primero es que cada uno sufre por cosas diferentes, por las cosas que le son importantes.

Es posible que si a ti tu amiga no te habla o se enfada contigo, tu puedas estar una noche sin dormir, muy triste y con ansiedad.

Quizás tu pareja o otra amiga te diga bah yo pasaría del tema.

Seguramente para esa persona la amistad no tenga la relevancia que tiene para ti.

Y eso entiendeme, no lo vamos a poder cambiar.

No podemos borrar tu historia de vida y tus valores.

Esto son algunos de los aspectos que analizamos en nuestra terapia psicológica en Sevilla.

Es posible que tu veas a una persona pidiendo en la calle dinero y te entre mucha tristeza y que otra persona que va a tu lado le de igual.

De nuevo, esa persona tendrá unos valores y una historia de vida diferente a la tuya.

Las emociones son como si fueran (que no lo son) respuestas reflejas. No las controlamos.

También hay cosas que nos importan a una gran cantidad de personas ya que vivimos en una misma cultura.

Por ejemplo, si una mujer me dice quiero que no me importe engordar, quiero que no me ponga triste o ansiosa.

¿Cómo va a ser eso posible en una sociedad en la que cierto tipo de cuerpos se asocia a privilegios de muchos tipos?

 Va a ser difícil que a una mujer (si hablo más en femenino ya que la presión hacia la mujer es mayor aunque los hombres también la poseen) le de igual o no sienta emociones o no le afecte que su cuerpo engorde.

En consulta me han llegado casos de acoso laboral. La persona me viene indicando que quiere que no le afecte lo que le diga el jefe o compañeros.

De nuevo indico que eso no es posible.

El lenguaje está asociado a cosas.

Si te dicen eres muy inteligente eso te generará una serie de emociones.

Si te dicen eres inútil eso también te va a generar otro tipo de emociones.

Y eso no se puede borrar, somos humanos, poseemos lenguaje y el poder de sentir.

Si te dicen eres inútil en japonés no te va a evocar nada (a no ser que entiendas japonés).

Por lo tanto, el trabajo en terapia no va por sentir menos o porque algo en ti vaya mal por sentir como sientes.

En casos como en el del trabajo, el problema no es individual de la persona.

Si acude a su médico quizás le receten ciertos medicamentos.

Recetar medicamentos nos da a veces la perspectiva de que el problema es individual, de nosotros, de que tenemos que relajarnos más.

Pero bueno, los medicamentos a veces son el parche a problemas políticos y sociales más amplios.

En estos casos si quieres no sentirte así con estos compañeros la opción es el cambio de contexto (siempre hay pasos intermedios hablar con recursos humanos, ver si hay procedimientos que se puedan llevar a cabo, etc.).

Esto es como siempre una simplificación ya que siempre hay que analizar cada caso y entender bien que está ocurriendo.

Quiero que me afecten menos las cosas

Nuestra psicoterapia en Sevilla puede ayudarte a hacer un análisis exhaustivo de tu caso para comprender qué está ocurriendo.

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