Ahondando más sobre sexualidad

Ahondando más sobre sexualidad. Ya en anteriores post hemos desmitificado muchas ideas sobre la sexualidad. En el siguiente post como sexóloga en Sevilla vengo a seguir desmitificando muchas ideas sobre la sexualidad que mis pacientes traen a consulta.
¿Qué entendemos por sexualidad? Ahondando más sobre sexualidad
La sexualidad saludable puede resumirse en tres pilares fundamentales:
- Que sea placentera
- Que sea deseada
- Que sea consentida
Toda práctica sexual es válida siempre que se respeten estas premisas y no se vulneren los límites ni la libertad de otras personas.
Además, es importante entender que no existe una única forma de disfrutar de la sexualidad. Cada persona la vive de manera diferente, según su historia, personalidad, experiencias, valores y momento vital.
El deseo sexual no es igual para todo el mundo Ahondando más sobre sexualidad
Tener mucho deseo sexual es tan normal como tener poco. No todas las personas sienten el deseo de la misma manera ni con la misma intensidad, y eso no significa que haya algo mal.
El deseo también cambia con el tiempo y con las circunstancias.
La importancia de la comunicación
Cada persona es responsable de su propio placer. Esto implica aprender a expresar lo que nos gusta, pedir aquello que deseamos y también poner límites cuando algo no nos apetece, nos incomoda o nos hace daño.
Muchas veces esperamos que la pareja “adivine” lo que queremos, pero la realidad es que nadie puede saberlo si no lo comunicamos. Hablar de sexualidad sigue siendo incómodo para muchas personas, aunque es una de las herramientas más importantes para disfrutar de relaciones más sanas y satisfactorias.
No hay personas que sepan tener buen sexo o mal sexo, por mucha experiencia que tenga esa persona. Ya que cada persona tiene gustos diferentes, por lo cual es necesario la comunicación en el sexo. En mi consulta de sexología en Sevilla solemos trabajar muchas de estas ideas.
Rompiendo mitos sobre el sexo
Existen muchas ideas erróneas alrededor de la sexualidad que conviene cuestionar:
- El sexo no es únicamente penetración. También son besos, abrazos, caricias, masajes, juegos, intimidad y conexión. Los llamados “preliminares” no son algo secundario ni un paso previo obligatorio: forman parte del encuentro sexual en sí mismo.
- No es necesario llegar al orgasmo al mismo tiempo para que la experiencia sea satisfactoria.
- Si una persona alcanza el orgasmo y la otra no, eso no significa automáticamente que la otra se haya quedado “a medias” o que el encuentro haya sido un fracaso.
- La primera vez no tiene por qué doler. El dolor no debería normalizarse.
- Programar los encuentros sexuales no rompe la magia. De hecho, muchas veces ayuda a dar espacio y prioridad a la intimidad en medio de las responsabilidades y la rutina diaria. La conexión también puede cuidarse y prepararse.
- Las fantasías sexuales pueden compartirse y explorarse siempre que exista consentimiento y todas las personas implicadas se sientan cómodas.
- El tamaño del pene no determina la calidad de las relaciones sexuales ni el placer.
Resumen final sobre el ahondar más sobre la sexualidad
La educación sexual es algo necesario ya que nos permitirá disfrutar de la misma sin presiones ni tabúes. Muchos de los casos que acuden a mi consulta como experta en sexología en Sevilla se deben a la gran desinformación que existe en la sociedad en torno a estos temas, lo que conlleva en muchos casos presiones e incluso disfunciones sexuales debido a ello.
