El miedo a engordar no es el problema

El miedo a engordar no es el problema. Vivimos en una sociedad donde el cuerpo parece estar constantemente bajo evaluación. Es normal que no queramos tener cierto tipo de cuerpo en nuestra sociedad. Es normal y esperable que tengamos miedo a engordar en la sociedad en la que vivimos. Como psicóloga en Sevilla puedo ayudarte a manejar tu miedo a engordar y otros aspectos como la insatisfacción corporal.
¿Por qué el miedo a engordar no es el problema?
Como indicaba tener miedo a engordar es algo esperable en la sociedad en la que vivimos. Solo hay que ver las películas Disney. ¿Quiénes suelen ser las gordas? Por ejemplo en la Sirenita, es Úrsula la gorda. Es decir, desde pequeñas nos enseñan a que el cuerpo gordo se asocia con determinadas características de personalidad no deseables. Es decir, desde pequeñas nos enseñan a rechazar a los cuerpos que son gordos.
Por otro lado, las princesas bellas son luego las anheladas y las que glorificamos mas. En Disney ¿Recuerdas muchas princesas gordas?
Desde pequeñas nos enseñan la importancia que tiene el cuerpo en la sociedad y como la delgadez se asocia con un posible mayo éxito, admiración y que va unido a otras características positivas de la sociedad.
Por lo tanto, es normal que temamos estar gordas. El problema no es tener miedo a estar gordas, la cuestión es cómo vamos a manejar eso en nuestras vidas.
¿Qué hago con este miedo a engordar?
Hay muchas mujeres que tienen miedo a estar gordas aunque no hayan recibido críticas por su físico o aunque nunca hayan estado gordas. Ahora bien, el miedo siempre puede estar de fondo ya que siempre existe una posibilidad de que nuestro cuerpo cambie.
Aquí la pregunta que cabríamos preguntarnos es, si llegas a estar gorda o si incluso ya lo estas ¿Qué vida querrías tener?
Es posible que haya personas que decidan emprender acciones para cambiar su físico. ¿Eso es bueno o es malo?
Ni una cosa ni otra siempre que sea sostenible en el tiempo y no te aleje de tus valores.
Me explico.
Imagina que por el miedo a engordar dejas de hacer cosas que para ti son importantes. Dejas de ir a fiestas de cumpleaños, o vas pero te limitas a la hora de comer cómo te gustaría, estas analizando cada cosa que ingieres o las ingieres pero piensas luego en cómo compensarlas… ¿Es esta la vida que desearías vivir?
O imagina que ya has cogido peso y piensas, cuando cambie mi físico ya empezaré a hacer las cosas que me apetecen y que para mi son importantes.
La cuestión en todo esto es que estamos esperando a gustarnos o querer nuestro cuerpo para empezar a hacer cosas y es aquí cuando podemos caer en una trapa peligrosa.
¿Por qué tenemos que querer nuestro cuerpo para empezar a hacer las cosas que para nosotras son importantes?
Si es así, es posible que ese cuerpo no nos llegue a gustar nunca del todo y por lo tanto estemos ante una espera infinita para poder empezar a tomar las riendas de nuestra vida.
Por otro lado, es posible que nos podamos quizás a hacer a un cuerpo que nos llegue a quizás a gustar algo más pero que para sostenerlo no podamos vivir la vida que queramos vivir.
¿Es necesario que nos guste muestro cuerpo para empezar a vivir? El miedo a engordar no es el problema
Como psicólogo en Sevilla suelo trabajar estas cuestiones en mi consulta a diario. Si quieres hacer cambios en tu cuerpo pero eso no es incompatible con la vida que quieres vivir quizás pueda llegar a ser sostenible en el tiempo y sería ver si te compensaría.
Ahora bien, nos han enseñado que tenemos que tener seguridad a la hora de hacer las cosas pero ¿Por qué tiene que ser así?
¿Por qué tiene que gustarte tu cuerpo para poder ir a la playa? ¿Es incompatible pasártelo bien si no te gusta tu cuerpo?
Esto que hablamos es relevante ya que muchas mujeres se sienten frustradas al no conseguir sus objetivos por ejemplo con el gimnasio, sintiendo que el problema es de ellas, que no tienen la suficiente fuerza de voluntad. Quizás cabría plantearse que hacer deporte también es una cuestión de clase, es decir, hay que tener tiempo, eso lo primero. A veces con las rutinas agotadoras que tenemos es poco viable hacer deporte.
Por otro lado, cabe preguntarse para qué quieres hacer deporte. Si tu única motivación es estética, puede que sea difícil sostener esta actividad a lo largo del tiempo. El físico puede ir fluctuando a lo largo del tiempo y el coste de tener que estar haciendo deporte toda tu vida para sostener ese físico sin otro tipo de recompensas puede ser poco viable para muchos.
Control estimular
Aquí también es muy importante para hacer todo esto más llevadero el control estimular, es decir, en la medida de lo posible, controlar los estímulos sobre este tema que nos puedan llegar a influir .Por ejemplo, a través de redes sociales, analizar si seguimos cuentas de dieta, ejercicios, cuerpos de chicas muy idealizados. Por otro lado, analizar si nuestros amigos o familia hacen comentarios sobre el físico, ya sea incluso alabadores y ver si podríamos hablar con ellos e indicar que no se hable de cuerpos ajenos.
Si nuestro contexto cercano rema a nuestro favor y también intenta dejar de lado el cuerpo como protagonista de sus vidas esto ayudaría bastante.
Conclusión sobre el miedo a engordar
Si sientes que necesitas ayuda para manejar tu miedo a engordar o tu insatisfacción corporal, nuestra terapia psicológica en Sevilla podría ayudarte.
