¿La conducta de mi hijo es normal?

¿La conducta de mi hijo es normal? Esta pregunta es una pregunta muy frecuente que me hacen como psicóloga infantil en Sevilla. Muchos padres llegan preocupados a consulta por si la conducta que presentan sus hijos es o no es normal.
Entendiendo a que nos referimos como conducta normal
Lo primero que hay que entender es que lo norma es lo frecuente. Lo que hace la mayoría.
Es posible que mi hijo practique volleyball y no sea lo normal entre los niños. Es cierto que los seres humanos al vivir en un contexto similar solemos hacer muchas conductas como el resto de personas. Ahora bien puede haber comportamientos individuales que sean más o menos normales o frecuentes. La pregunta sería, si esta conducta de tu hijo no es lo que la mayoría hacen ¿Por qué para ti sería un problema o por qué te genera preocupación?
Si hubiese esa preocupación por esa conducta es algo que se puede cambiar. Es más, que los demás hagan una conducta de forma frecuente tampoco tiene por qué implicar que no la podamos cambiar en nuestros hijos.
Las conductas se aprenden ¿La conducta de mi hijo es normal?
Hay comportamientos que son reflejos presentes desde que nacemos. Realmente la mayoría de nuestros comportamientos son aprendidos. Por lo tanto en muchas ocasiones hay oportunidades de ir modificándolos. No es que seamos así por genética y sea algo inmodificable.
Muchos padres preguntan o analizan que como ese comportamiento también lo hace el amigo será normal de la edad. De nuevo asumimos que si tu hijo comparte un mismo entorno con ese amigo y ha nacido en una misma generación, pues es probable que compartan cierto tipo de comportamientos. Pero la explicación no es que esto sea así porque la edad lo determina, sino porque comparten entornos de aprendizaje.
Las conductas los niños la van aprendiendo a través de las consecuencias directas de las mismas. Es decir, si yo hago algo y luego le sigue una consecuencia agradable tenderé a repetir esa conducta. Por ejemplo, si yo le digo guapa a mi amiga y ella me da una abrazo se lo volveré a decir. Si yo hago una conducta y le sigue una consecuencia desagradable tenderé a disminuir la probabilidad de que se realice esa conducta. Por ejemplo si le digo fea a mi amiga y ella me grita.
Estos son algunos ejemplos. También aprendemos las conductas a raíz de reglas verbales que se van generando.
Por ejemplo, si le decimos a un niño si tocas el enchufe te vas a hacer daño es probable que el niño no lo toque y ha adquirido una nueva conducta en su repertorio conductual.
Entonces ¿Qué conductas de mi hijo hay que cambiar?
No hay una respuesta universal para esto. Hay conductas de tu hijo que probablemente a corto plazo puedan generar un mayor número de conflictos por ejemplo en casa o en el colegio y otras que podrían generarlo pero a más largo plazo o incluso no generarlas.
Al final esto también va a depender de los valores de cada padre y de cómo ellos quieran que sus hijos sean.
Por ejemplo, me preguntaba unos padres en consulta ¿Tiene mi hijo que ayudarme con las tareas de la casa?
Habrá padres que digan que no lo ven necesario y otros que si, aquí dependerá de la visión y valores que tenga cada uno.
Ahora bien, si quieres que lo haga y no lo consigues, ahí entraría la parte de intentar ir modificando la conducta de nuestro hijo para que pueda llegar a hacer las cosas que nos gustaría que hicieran.
Conclusión sobre ¿La conducta de mi hijo es normal?
Las conductas normales son las conductas frecuentes, la que la mayoría de la población en un contexto similar tienda a hacer. Ahora bien. que tu hijo tenga un comportamiento que no sea frecuente no tiene por que ser de por sí problemático. Será problemático si tu como madre o padre o si su contexto lo considera así.
Si tienes dificultades para manejar la conducta de tu hijo, como psicólogo infantil en Sevilla puedo ayudarte.
