Vaginismo o dolor en la penetración

El vaginismo o dolor en la penetración consiste en una contracción involuntaria de los músculos del suelo pélvico que dificulta o impide la penetración vaginal (ya sea durante relaciones sexuales, el uso de tampones o exploraciones ginecológicas). Como sexóloga en Sevilla, trabajo día a día con muchas mujeres en consulta que experimentan esta situación. A continuación resumo algunos de los aspectos que observo en consulta.
¿Qué variables influyen en el vaginismo o dolor en la penetración?
Como siempre que analizar cada caso de forma individual, aunque algunas variables pueden ser:
• Miedo al dolor o experiencias previas dolorosas
• Coitocentrismo o educación sexual: la pornografía o escenas de películas sobre lo que nos han enseñado que es el sexo. Un sexo en el que predomina como protagonista la penetración, entendiendo en muchas ocasiones que si eso no ocurre no se puede llegar a disfrutar de las relaciones sexuales. Esto puede generar una gran presión hacia la mujer y hacia el hombre, lo cual le tensa y dificulta por lo tanto que ocurra la penetración o experimente dolor durante la misma.
• Ansiedad anticipatoria: si he tenido algún día mayor dolor por diversas causas, es posible que este muy vigilante a si me vuelve a ocurrir, por lo que, esa ansiedad puede aumentar mi tensión muscular y dificultar la penetración.
• Experiencias traumáticas (no siempre presentes, pero posibles)
• Mitos sobre que la primera vez en una relación sexual tiene que ser dolora, lo que puede generar tensión muscular en estas ocasiones.
• Dificultades en la relación de pareja o falta de confianza, lo que puede generar rechazo o tensión en la relación sexual, falta de deseo etc.
• Problemas médicos a descartar: que exista alguna contracción muscular en esa musculatura, ya sea de forma previa o como consecuencia del vaginismo, analizar si hay dificultades de lubricación, etc. Lo ideal es siempre descartar que exista una causa médica.
¿Por qué se mantiene el vaginismo?
En muchas ocasiones, aunque la mujer experimente imposibilidad o dolor ante las relaciones, la pareja intenta una y otra vez ver si pueden llegar a tener una penetración. Si la mujer se encuentra con ansiedad anticipatoria a que vuelva a ocurrir (ya sea por miedo a tener un problema, presión por no satisfacer a la pareja, presión por no cumplir ciertas expectativas sobre su rol sexual) o ya experimenta dolor en esa zona por una contracción debido a tantos intentos, y lo siguen intentando, la contracción será mayor si existiese.
A nivel psicológico, el sexo cada vez se asociará con una mayor ansiedad lo que dificultará aún más la penetración. Esto a la larga puede conllevar que incluso la mujer no llegue a experimentar deseo sexual, es decir, que experimente aversión al sexo.
¿Tiene solución el vaginismo?
Sí, el vaginismo se puede trabajar y superar. El abordaje suele ser progresivo y respetuoso con los tiempos de cada persona.
Desde la psicología, el trabajo puede incluir:
• Psicoeducación sobre el cuerpo y la respuesta sexual, desmitificar ciertas ideas sobre el coitocentrismo, aprender diferentes maneras de disfrutar de la vida sexual en pareja o solitario
• Contracondicionar el contexto sexual: es decir, asociar el sexo a emociones agradables. Para ello es necesario en muchos casos en primera instancia prohibir la penetración, y poco a poco, a través de exposiciones progresivas y agradables, se irá asociando el sexo con otras emociones que disminuirán la ansiedad y facilitarán por lo tanto la penetración. En muchos casos, se combina con fisioterapia de suelo pélvico. Esto en psicología se conoce como focalización sensorial. Como sexóloga en Sevilla puedo ayudarte con la aplicación de estas técnicas.
Resumen final sobre el vaginismo o dolor en la penetración
Si te has sentido identificada con este tema y si lo necesitas, buscar acompañamiento profesional con nuestro centro de sexología Sevilla especializada en este tipo de dificultades.
